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domingo, 15 de enero de 2017


 


*Otros fragmentos de mi libro: Aquí quiero yo verlos. La lucha y la danza en las aulas, publicado por UIA Puebla en 1999.

Génesis…

I.
Y dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza…”, es decir, inteligente, creativo y crítico, buscador de comprensión, incansable investigador del universos que le rodea, abierto al infinito en su deseo de saber, de vivir y de amar… fue por eso que nacieron los maestros…

II.
…Ya después, cometieron el pecado original de sentirse dioses… y ahí parece que seguimos…


Alta traición educativa
(Parafraseando a Jose Emilio Pacheco)

*Para Jorge Abascal, lector y buscador de poesía

No amo la escuela
su fulgor abstracto es inasible
pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez rincones suyos
cierta gente
alumno, aulas si brillo
gises que profetizan
sueños comunes,
algunos profesores que hacen historia
y tres o cuatro libros.


Pascal tenía razón…

Indudablemente, hay razones de educación que la calificación no entiende…


De Herodes a Pilatos…

I
Los “santos inocentes”: A esta educadora le decían Herodes porque tenía siempre la palabra y la actitud más eficaces para matar la creatividad y la autoestima de sus pequeños estudiantes.

II
Pilatos: Cuando se desataba “la pasión” en las discusiones de clase, este profesor siempre “se lavaba las manos”.

III.
Pilatos 2: Este profesor nunca falla: en cualquier conflicto en el grupo, siempre deja libre al “Barrabás” y “crucifica” al inocente.

domingo, 4 de diciembre de 2016

¿Sabines o no Sabines?


*Otro fragmento de mi libro: Aquí quiero yo verlos. La lucha y la danza en las aulas, publicado por Ibero Puebla en 1999.



“Como ahora no hay maestros ni alumnos, el alumno preguntó a la pared: ¿Qué es la sabiduría? Y la pared se hizo transparente.”
Jaime Sabines. Cómo pájaros perdidos.

I.
Como ahora no hay certezas
ni claridades, el alumno
preguntó al maestro:
¿qué es la verdad? …y el
maestro se hizo invisible.

II.
Como ahora no hay verdad
sino “verdades” a la medida,
el maestro preguntó al
alumno:
¿qué es la verdad? …y el
alumno contestó: ¡Presente!

III.
Como ahora no hay paredes
transparentes, el maestro
preguntó al alumno:
¿qué es la verdad? Y el
alumno respondió:
“lo que viene en el examen”.

IV.
Como ahora no hay razones
sino sensaciones, el maestro
preguntó al alumno:
¿qué es la verdad? Y el alum-
no respondió: “lo que yo siento”.

V.
Como ahora no hay cues-
tiones sino calificaciones, el
maestro preguntó al alumno:
¿qué es la verdad? …y el
alumno respondió: “lo que
usted diga… (mientras dure
su materia)”.

VI.
Como ahora no hay maestros
sino enseñantes, el alumno
preguntó al maestro:
¿qué es la verdad? Y el maestro 
contestó: “eso no viene
en el programa del curso”.

VII.
Como ahora no hay
preguntas sino disciplina, el
alumno preguntó al maestro:
¿qué es la verdad? Y el
maestro dijo: “¡silencio!,
repitan comigo…”


Tres imágenes para el día del maestro.

*De mi columna Educación personalizante. Lado B. Mayo de 2012. 1.-Preparar el futuro, “Qué lindo era el futuro...