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domingo, 4 de diciembre de 2016

¿Sabines o no Sabines?


*Otro fragmento de mi libro: Aquí quiero yo verlos. La lucha y la danza en las aulas, publicado por Ibero Puebla en 1999.



“Como ahora no hay maestros ni alumnos, el alumno preguntó a la pared: ¿Qué es la sabiduría? Y la pared se hizo transparente.”
Jaime Sabines. Cómo pájaros perdidos.

I.
Como ahora no hay certezas
ni claridades, el alumno
preguntó al maestro:
¿qué es la verdad? …y el
maestro se hizo invisible.

II.
Como ahora no hay verdad
sino “verdades” a la medida,
el maestro preguntó al
alumno:
¿qué es la verdad? …y el
alumno contestó: ¡Presente!

III.
Como ahora no hay paredes
transparentes, el maestro
preguntó al alumno:
¿qué es la verdad? Y el
alumno respondió:
“lo que viene en el examen”.

IV.
Como ahora no hay razones
sino sensaciones, el maestro
preguntó al alumno:
¿qué es la verdad? Y el alum-
no respondió: “lo que yo siento”.

V.
Como ahora no hay cues-
tiones sino calificaciones, el
maestro preguntó al alumno:
¿qué es la verdad? …y el
alumno respondió: “lo que
usted diga… (mientras dure
su materia)”.

VI.
Como ahora no hay maestros
sino enseñantes, el alumno
preguntó al maestro:
¿qué es la verdad? Y el maestro 
contestó: “eso no viene
en el programa del curso”.

VII.
Como ahora no hay
preguntas sino disciplina, el
alumno preguntó al maestro:
¿qué es la verdad? Y el
maestro dijo: “¡silencio!,
repitan comigo…”


domingo, 6 de noviembre de 2016

Alimento del espíritu.




*Fragmentos de mi libro: Aquí quiero yo verlos. La lucha y la danza en las aulas, publicado por la UIA Puebla en 1998.

I.
Es cierto que la educación es el alimento del espíritu, el problema es que con algunos profesores se puede uno dar verdaderos banquetes pero con otro se tiene uno que conformar con “fast food” tipo Mac Donald´s y con los peores, de plano con un “gansito” y una “coca cola”…

II.
La educación alimenta el espíritu… el problema es que muchas veces los alumnos se conforman con comida “chatarra” o con simples “golosinas”.

III.
La educación alimenta el espíritu… pero muchos alumnos parece que nunca tienen hambre.

IV.
La educación es el alimento del espíritu, pero mira cuántos anémicos andan por allí presumiendo su título de licenciatura.

V.
La educación es el alimento del espíritu… y el problema de la desnutrición crece aceleradamente en nuestro país.

domingo, 16 de octubre de 2016

La lucha y la danza en las aulas (Fragmentos)



*Otros fragmentos de mi libro: Aquí quiero yo verlos. La lucha y la danza en las aulas. Publicado por Ibero Puebla en 1998.

 
Brecht-ando

Hay profes que buscan un día …y son buenos…
Hay profes que buscan un curso completo …y son muy buenos…
Hay profes que buscan durante muchos cursos …y son mejores…
Pero existen los profes que convierten su vida en una búsqueda: esos son los imprescindibles …

 
Siguiendo con Pacheco

Educar es vivir
de cierto modo
y sin embargo
todo en su búsqueda infinita
nos conduce a intuir
que la educación
jamás estará descrita…


 
Génesis…

I.
Y dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza…”, es decir, inteligente, creativo y crítico, buscador de comprensión, incansable investigador del universos que le rodea, abierto al infinito en su deseo de saber, de vivir y de amar… fue por eso que nacieron los maestros…

II.
…Ya después, cometieron el pecado original de sentirse dioses… y ahí parece que seguimos…

 
Alta traición educativa
(Parafraseando a Jose Emilio Pacheco)

*Para Jorge Abascal, lector y buscador de poesía

No amo la escuela
su fulgor abstracto es inasible
pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez rincones suyos
cierta gente
alumnos, aulas sin brillo
gises que profetizan
sueños comunes,
algunos profesores que hacen historia
y tres o cuatro libros.


Pascal tenía razón…

Indudablemente, hay razones de educación que la calificación no entiende…

lunes, 12 de septiembre de 2016

La lucha y la danza en las aulas. Fragmentos.




*Otros fragmentos de mi libro: Aquí quiero yo verlos. La lucha y la danza en las aulas. Publicado por Ibero Puebla en 1999.

Nerudeando por las aulas

Había una vez, un salón de clases, en una escuela imaginaria en la que el maestro pensaba mirando a sus alumnos: “Me gustas cuando callas, porque estás como ausente…”

Hojas sueltas

Para algunos maestros, el universo es del tamaño del pizarrón, para otros, el universo entero puede caber en el pizarrón.
Para algunos maestros, la palabra es sonido que se repite, para otros, concepto que se memoriza, para algunos más es canción que se canta o sueño que se comparte. Para muy pocos la palabra es vida que se construye, inteligencia que se hace presencia.






Boleros escolares

I
El maestro “duro” al alumno reprobado: “se te olvida, que me quieres a pesar de lo que dices…” y el alumno contestando: “…Llevamos en el alma cicatrices imposibles de borrar…”

II
El clamor de los alumnos ante los “rollos magisteriales”: “No me platiques más, déjame imaginar…”

III
La recompensa pocas veces escuchada por los profesores: Contigo aprendí…”


Siguiendo con Pacheco

Educar es vivir
de cierto modo
y sin embargo
todo en su búsqueda infinita
nos conduce a intuir
que la educación
jamás estará descrita…

Exámenes finales

I
Un día llegó a la vida y no llevaba formulario ni acordeón, ni nerd que le soplara las respuestas, ni cuestionario del maestro previniéndolo de lo que venía en el examen…

II.
Tenía todos los libros abiertos pero la vida le puso un problema que no venía en los ejercicios de tarea…

III.
Una noche salió con puro diez a la calle… sabía todas las respuestas de los libros pero nunca imaginó que hubiera preguntas como ésta.

IV.
Le habían enseñado tantas respuestas que jamás se le ocurrió que hubiera más preguntas…

V.
“Pregúntame lo que quieras sobre la vida –le dijo aquel sabio misterioso que se apareció- que yo te daré la respuesta” … a pesar de sus ansias no pudo hacerlo. Después de tantos años de escuela su curiosidad estaba seca…

VI.
La vida le puso un examen sorpresa… pero no había vuelto a pensar desde que entró a la escuela…

VII.
Un día tuvo que elegir y nunca supo por qué en la vida no había extraordinarios…

VIII.
Le llegó la hora de tomar decisiones y no supo cómo hacerlo… volteaba a todos lados buscando al maestro…

IX.
Siempre fue el “maldito” de la clase… pero ahora anda “de pinta” por la vida.

X.
Cuando aprendió a pensar… pensó que era demasiado tarde…

lunes, 23 de mayo de 2016

¿Sabines o no Sabines?



*Otro fragmento de mi libro: Aquí quiero yo verlos. La lucha y la danza en las aulas. Publicado por la Ibero Puebla en 1999.



“Como ahora no hay maestros ni alumnos, el alumno preguntó a la pared: ¿Qué es la sabiduría? Y la pared se hizo transparente.”
Jaime Sabines. Cómo pájaros perdidos.

I.
Como ahora no hay certezas
ni claridades, el alumno
preguntó al maestro:
¿qué es la verdad? …y el
maestro se hizo invisible.

II.
Como ahora no hay verdad
sino “verdades” a la medida,
el maestro preguntó al
alumno:
¿qué es la verdad? …y el
alumno contestó: ¡Presente!

III.
Como ahora no hay paredes
transparentes, el maestros
preguntó al alumno:
¿qué es la verdad? Y el
alumno respondió:
“lo que viene en el examen”.

IV.
Como ahora no hay razones
sino sensaciones, el maestro
preguntó al alumno:
¿qué es la verdad? Y el alum-
no respondió: “lo que yo siento”.

V.
Como ahora no hay cues-
tiones sino calificaciones, el
maestro preguntó al alumno:
¿qué es la verdad? …y el
alumno respondió: “lo que
usted diga… (mientras dure
su materia)”.

VI.
Como ahora no hay maestros
sino enseñantes, el alumno
preguntó al maestro:
¿qué es la verdad? Y el maes-
tro contestó: “eso no viene
en el programa del curso”.

VII.
Como ahora no hay
preguntas sino disciplina, el
alumno preguntó al maestro:
¿qué es la verdad? Y el
maestro dijo: “¡silencio!,
repitan comigo…”

domingo, 8 de mayo de 2016

Del Eclesiastés a la educación



*Fragmento de mi libro: Aquí quiero yo verlos. La lucha y la danza en las aulas. Publicado por la Ibero Puebla en 1999.


a Gabriel Anaya Duarte S.J.

“para todo hay una estación y hay un tiempo
para cada cosa bajo el cielo… “
(3, 1-9)


Un tiempo para nacer y un tiempo para
morir…
Un tiempo para crecer y un tiempo para
profundizar…
Un tiempo para sembrar preguntas
inquietudes y deliberaciones, y un tiempo
para cosechar hombres que sienten, piensan
y viven humanamente…
Un tiempo para destruir los viejos prejuicios
y la apatía, y un tiempo para construir la
comprensión del universo y el interés por
seguirlo conociendo.
Un tiempo para llorar por los problemas y las
frustraciones de los alumnos, y un tiempo
para reír por sus logros, sus satisfacciones y
su testimonio de vida…
Un tiempo para separar los elementos de la
realidad y un tiempo para unirlos en visiones
comprensivas…
Un tiempo para ganar en experiencias y
reconocimientos, y un tiempo para perder por
errores e incomprensiones…
Un tiempo para conservar los valores auténticos
de nuestra herencia, y un tiempo para buscar y
descubrir nuestros valores…
Un tiempo para callar y esperar a que surja la
inteligencia del grupo, y un tiempo para hablar
y orientar la búsqueda de inteligencia de los
estudiantes…
Un tiempo para amar a los estudiantes hasta la
entrega incondicional y un tiempo para odiar
todo lo que les impide abrirse a su propio
desarrollo…
Un tiempo para la guerra contra los prejuicios
y las injusticias, y un tiempo para la paz que
educa en el amor…
Un tiempo para planear y un tiempo para
testificar lo planeado... un tiempo para facilitar
el aprendizaje, y un tiempo para evaluar los
frutos…

domingo, 24 de abril de 2016

Más de La lucha y la danza en las aulas



*Fragmentos de mi libro: Aquí quiero yo verlos. La lucha y la danza en las aulas. Publicado por UIA Puebla en 1999.

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Magia realista

porque los profes que viven cien cursos de necedad están condenados a no tener nunca una segunda oportunidad…


Así hablaba …Nietzche

La educación ha muerto…
La matamos los propios educadores.


Brecht-ando

Hay profes que buscan un día …y son buenos…
Hay profes que buscan un curso completo …y son muy buenos…
Hay profes que buscan durante muchos cursos …y son mejores…
Pero existen los profes que convierten su vida en una búsqueda: esos son los imprescindibles …

domingo, 8 de noviembre de 2015

De La lucha y la danza en las aulas.

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Fragmentos de: López-Calva, M. (1998). Aquí quiero yo verlos. La lucha y la danza en las aulas. Puebla, México. Universidad Iberoamericana Golfo Centro.

Alta traición educativa
(Parafraseando a Jose Emilio Pacheco)

*Para Jorge Abascal, lector y buscador de poesía

No amo la escuela
su fulgor abstracto es inasible
pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez rincones suyos
cierta gente
alumno, aulas si brillo
gises que profetizan
sueños comunes,
algunos profesores que hacen historia
y tres o cuatro libros.


Pascal tenía razón…

Indudablemente, hay razones de educación que la calificación no entiende…


De Herodes a Pilatos…

I
Los “santos inocentes”: A esta educadora le decían Herodes porque tenía siempre la palabra y la actitud más eficaces para matar la creatividad y la autoestima de sus pequeños estudiantes.

II
Pilatos: Cuando se desataba “la pasión” en las discusiones de clase, este profesor siempre “se lavaba las manos”.

III.
Pilatos 2: Este profesor nunca falla: en cualquier conflicto en el grupo, siempre deja libre al “Barrabás” y “crucifica” al inocente.

lunes, 16 de marzo de 2015

Declaración de odio


 
*Fragmento de mi libro: Aquí quiero yo verlos. La lucha y la danza en las aulas. Editado por la Ibero Puebla en 1998.
Paráfrasis del poema del mismo nombre de Efraín Huerta.
 
 
(Efraín Huerta pensando en la escuela)

Te declaramos nuestro odio
aula tan complicada
hervidero de desidias
criadero de conceptos
que parecen deshechos al cabo de una hora
desierto sofocante
nido frío en el que somos como palabra necia
desoída por grupos de oídos sordos,
utopía imposible de vivir
desierto en el que latimos y respiramos
vicios, rutina y cansancio
ancha celda de lágrimas punzantes que nos acechan sin fin.
Te declaramos nuestro odio
magnífica aula
a ti, a tus tristes y huecos
niños ricos,
a tus chicas de plástico,
modas y filmes americanos,
a tus pobres niños sin futuro
ni esperanza,
a tus juventudes “ice cream”
llenas de vacío y sinsentido,
a tus jóvenes ansiosos
de un cambio siempre prometido
para poder simplemente vivir
como seres humanos.
Te declaramos nuestro odio
perfeccionado a fuerza de sentirte
cada clase más compleja,
cada año más desgastada e indiferente,
sueño como anzuelo permanente
que nos deslumbra.





  





domingo, 7 de diciembre de 2014

Las clases y el fútbol.






*De mi libro: Aquí quiero yo verlos. La lucha y la danza en las aulas. Publicado por la UIA Puebla en 1999.

-->

* Para Alfredo Naime

I
Hay profes que se sienten el “Maradona” de las aulas y basan sus cursos en su talento individual, son “los estrellas solitarios” que hacen filigranas con el contenido y dan clases geniales de las que los alumnos a veces ni se enteran… Brillan mucho, pero dejan poco en el sentido educativo

II
Hay profesores que no son tan brillantes pero que saben cómo “armar juego” para los estudiantes, “darles el balón” continuamente para que ellos hagan el partido, son los “jugadores de conjunto”, los que hacen “labor de sacrificio” de esa que no brilla tanto pero que es más constante y compartida… Esos son los que hacen falta en las canchas de la educación.

III
Tenemos profesores que juegan siempre a la defensiva. Van a cada clase por el “empate a cero” con los alumnos, un resultado que no les dañe y les garantice siempre la permanencia en “la primera división” pero que tampoco hace goles: ningún efecto educativo en los estudiantes. Profesores aburridísimos, llenos de trucos y “marrullerías” para hacer tiempo, para pasar el tiempo, para no trascender a su tiempo.

IV
Tenemos en cambio profesores que arriesgan, que van hacia adelante siempre y no les importa que les hagan algunos goles mientras ellos puedan causar efectos en el estudiante. Profesores que cuidan el “espectáculo” tanto como los resultados, profesores que se entregan con creatividad y pasión en la cancha educativa, que “sudan la camiseta” con un sentido que va más allá de “evitar el descenso” en sus evaluaciones.
-->

domingo, 26 de octubre de 2014

Algunos poemínimos educativos (Parafraseando a Efraín Huerta)





*Tomados del libro: Aquí quiero yo verlos. La lucha y la danza en las aulas, editado en el año 1999 por la UIA Puebla.



“No desearás la docencia de tu prójimo”

“No desearás al diez de tu prójimo”

Para el profesor: “No desearás el grupo de tu prójimo”

“El que quiera azul celeste… que memorice (o que copie)”

“Ahorita vengo, voy a dar una vuelta alrededor de mi escuela… ¿Cómo le hacen para que no entre la realidad?

“Ahorita vengo: voy a dar una vuelta alrededor de mis dieces”

“Todos los lunes, descubro que llegué demasiado tarde a mi fin de semana…” (Este sí es igual, porque el poeta seguramente lo hizo en un lunes de regreso a clases)

“Todos los viernes descubro que las clases no son eternas”

lunes, 13 de octubre de 2014

Del teatro escolar



-Fragmento de mi libro: Aquí quiero yo verlos. La lucha y la danza en las aulas. Editado por la Ibero Puebla en 1999.



*Para Willy Cabello, el profesor,
por su sabía dirección de escena…

Primer acto
El maestro no es, como se dice mucho en al ámbito educativo, un actor que tiene que representar un papel dentro del aula, una personalidad ajena a la propia, fingiendo sentimientos de alegría en todo momento ante sus alumnos. El profesor es, más bien, como el director de escena, el que trata de coordinar la interacción de los diferentes personajes del drama, sus movimientos, la intensidad y el tono de los conflictos y las relaciones, y a partir de su propia personalidad, de su visión e interpretación personal, llevar a cada actor a vivir plenamente se propio personaje y a todos los actores en conjunto, a construir un drama creíble, constructivo y edificante, que haga crecer a todos los espectadores y los invite a la transformación.

Segundo acto
El maestro es, como el diseñador de la escenografía y la iluminación: el creador que pone las condiciones adecuadas en el escenario, dando vida a la atmósfera adecuada, al ambiente propicio, al tono intangible para que el drama ocurra, pero sin tener injerencia alguna en el contenido de los diálogos, el final de la historia o el desarrollo y destino de los personajes.

Tercer acto
El maestro pone su propia pasión, su manera de sentir y entender la historia, su personal interpretación del sentido del drama; el alumno pone sus sentimientos, su cuerpo, su mente y su trabajo, para desarrollar el personaje de cuyo perfil, autenticidad, peso escénico y destino, él es, el responsable directo.

viernes, 14 de enero de 2011

Exámenes finales

I


Un día llegó a la vida y no llevaba formulario ni acordeón, ni nerd que le soplara las respuestas, ni cuestionario del maestro previniéndolo de lo que venía en el examen…



II.

Tenía todos los libros abiertos pero la vida le puso un problema que no venía en los ejercicios de tarea…



III.

Una noche salió con puro diez a la calle… sabía todas las respuestas de los libros pero nunca imaginó que hubiera preguntas como ésta.



IV.

Le habían enseñado tantas respuestas que jamás se le ocurrió que hubiera más preguntas…



V.

“Pregúntame lo que quieras sobre la vida –le dijo aquel sabio misterioso que se apareció- que yo te daré la respuesta” … a pesar de sus ansias no pudo hacerlo. Después de tantos años de escuela su curiosidad estaba seca…



VI.

La vida le puso un examen sorpresa… pero no había vuelto a pensar desde que entró a la escuela…



VII.

Un día tuvo que elegir y nunca supo por qué en la vida no había extraordinarios…



VIII.

Le llegó la hora de tomar decisiones y no supo cómo hacerlo… volteaba a todos lados buscando al maestro…



IX.

Siempre fue el “maldito” de la clase… pero ahora anda “de pinta” por la vida.



X.

Cuando aprendió a pensar… pensó que era demasiado tarde…

viernes, 10 de diciembre de 2010

Hojas sueltas

Para algunos maestros, el universo es del tamaño del pizarrón, para otros, el universo entero puede caber en el pizarrón.
Para algunos maestros, la palabra es sonido que se repite, para otros, concepto que se memoriza, para algunos más es canción que se canta o sueño que se comparte.
 Para muy pocos la palabra es vida que se construye, inteligencia que se hace presencia.

domingo, 29 de agosto de 2010

Cada educación tiene los objetivos que se merece…

I.


Si en vez de conductas observables buscáramos transformaciones inacabables…



II.

Si en vez de logros medibles tratáramos de buscar el mejor de los mundos posibles…



III.

Si en lugar de verbos evaluables convocáramos los sueños realizables…



IV.

Si en lugar de tanta planeación incluyéramos una pequeña dosis de inspiración…



V.

Si enfatizáramos menos la enseñanza y más la esperanza…

domingo, 1 de agosto de 2010

Alimento del espíritu

I.

Es cierto que la educación es el alimento del espíritu, el problema es que con algunos profesores se puede uno dar verdaderos banquetes pero con otro se tiene uno que conformar con “fast food” tipo Mac Donald´s y con los peores, de plano con un “gansito” y una “coca cola”…

II.

La educación alimenta el espíritu… el problema es que muchas veces los alumnos se conforman con comida “chatarra” o con simples “golosinas”.

III.

La educación alimenta el espíritu… pero muchos alumnos parece que nunca tienen hambre.

IV.

La educación es el alimento del espíritu, pero mira cuántos anémicos andasn por allí presumiendo su título de licenciatura.

V.

La educación es el alimento del espíritu… y el problema de la desnutrición crece aceleradamente en nuestro país.

miércoles, 28 de abril de 2010

martes, 23 de marzo de 2010

Las clases y el futbol


* Para Alfredo Naime

I
Hay profes que se sienten el “Maradona” de las aulas y basan sus cursos en su talento individual, son “los estrellas solitarios” que hacen filigranas con el contenido y dan clases geniales de las que los alumnos a veces ni se enteran… Brillan mucho, pero dejan poco en el sentido educativo

II
Hay profesores que no son tan brillantes pero que saben cómo “armar juego” para los estudiantes, “darles el balón” continuamente para que ellos hagan el partido, son los “jugadores de conjunto”, los que hacen “labor de sacrificio” de esa que no brilla tanto pero que es más constante y compartida… Esos son los que hacen falta en las canchas de la educación.

III
Tenemos profesores que juegan siempre a la defensiva. Van a cada clase por el “empate a cero” con los alumnos, un resultado que no les dañe y les garantice siempre la permanencia en “la primera división” pero que tampoco hace goles: ningún efecto educativo en los estudiantes. Profesores aburridísimos, llenos de trucos y “marrullerías” para hacer tiempo, para pasar el tiempo, para no trascender a su tiempo.

IV
Tenemos en cambio profesores que arriesgan, que van hacia adelante siempre y no les importa que les hagan algunos goles mientras ellos puedan causar efectos en el estudiante. Profesores que cuidan el “espectáculo” tanto como los resultados, profesores que se entregan con creatividad y pasión en la cancha educativa, que “sudan la camiseta” con un sentido que va más allá de “evitar el descenso” en sus evaluaciones.

lunes, 1 de febrero de 2010

Declaración de odio

(Efraín Huerta pensando en la escuela)

Te declaramos nuestro odio
aula tan complicada
hervidero de desidias
criadero de conceptos
que parecen deshechos al cabo de una hora
desierto sofocante
nido frío en el que somos como palabra necia
desoída por grupos de oídos sordos,
utopía imposible de vivir
desierto en el que latimos y respiramos
vicios, rutina y cansancio
ancha celda de lágrimas punzantes que nos acechan sin fin.
Te declaramos nuestro odio
magnífica aula
a ti, a tus tristes y huecos
niños ricos,
a tus chicas de plástico,
modas y filmes americanos,
a tus pobres niños sin futuro
ni esperanza,
a tus juventudes “ice cream”
llenas de vacío y sinsentido,
a tus jóvenes ansiosos
de un cambio siempre prometido
para poder simplemente vivir
como seres humanos.
Te declaramos nuestro odio
perfeccionado a fuerza de sentirte
cada clase más compleja,
cada año más desgastada e indiferente,
sueño como anzuelo permanente
que nos deslumbra.

domingo, 3 de enero de 2010

Para este regreso a clases

Del teatro escolar

*Para Willy Cabello, el profesor,
por su sabía dirección de escena…

Primer acto
El maestro no es, como se dice mucho en al ámbito educativo, un actor que tiene que representar un papel dentro del aula, una personalidad ajena a la propia, fingiendo sentimientos de alegría en todo momento ante sus alumnos. El profesor es, más bien, como el director de escena, el que trata de coordinar la interacción de los diferentes personajes del drama, sus movimientos, la intensidad y el tono de los conflictos y las relaciones, y a partir de su propia personalidad, de su visión e interpretación personal, llevar a cada actor a vivir plenamente se propio personaje y a todos los actores en conjunto, a construir un drama creíble, constructivo y edificante, que haga crecer a todos los espectadores y los invite a la transformación.

Segundo acto
El maestro es, como el diseñador de la escenografía y la iluminación: el creador que pone las condiciones adecuadas en el escenario, dando vida a la atmósfera adecuada, al ambiente propicio, al tono intangible para que el drama ocurra, pero sin tener injerencia alguna en el contenido de los diálogos, el final de la historia o el desarrollo y destino de los personajes.

Tercer acto
El maestro pone su propia pasión, su manera de sentir y entender la historia, su personal interpretación del sentido del drama; el alumno pone sus sentimientos, su cuerpo, su mente y su trabajo, para desarrollar el personaje de cuyo perfil, autenticidad, peso escénico y destino, él es, el responsable directo.

Tres imágenes para el día del maestro.

*De mi columna Educación personalizante. Lado B. Mayo de 2012. 1.-Preparar el futuro, “Qué lindo era el futuro...