viernes, 5 de octubre de 2012

Educación y reforma laboral o la necesidad de potenciar la razón para construir una opinión pública informada

*Publicado en E-consulta el 1 de octubre de 2012.


Todas las personas son respetables, sean cuales fueren sus opiniones. Pero no todas las opiniones son respetables, y la idea de que es un signo de democracia o de libertad que cualquier idea valga lo mismo que cualquier otra y que da lo mismo que quien la sostiene ignore los mecanismos del asunto, no pueda aportar ninguna prueba, no tenga datos o sea incapaz de razonar su postura, vale lo mismo que la opinión de quien conoce el asunto, me parece preocupante”.
Fernando Savater. Potenciar la razón. (http://www.educaciofisica.com/19.potenciarlarazon.htm )

La discusión y aprobación de la iniciativa preferente de reforma laboral enviada por el presidente Calderón en la cámara de diputados la semana pasada, independientemente de su contenido, tiene elementos que implican a nuestro sistema educativo y hacen evidente la urgencia de una verdadera reforma en este campo fundamental para el desarrollo del país.
Durante las semanas en que se ventiló en los medios de comunicación el proceso de revisión en comisiones y sobre todo a partir de la aprobación del dictamen y su presentación y discusión en el pleno -con todo y el espectáculo lamentable de la toma de tribuna- se desató una campaña de oposición a la reforma que fue creciendo hasta llegar a su máxima expresión los últimos días de la semana pasada.
En esta campaña se pudo leer en las redes sociales toda clase de comentarios sobre las razones para oponerse a este cambio legal que iban desde el mito de los 7 pesos por hora (http://www.adnpolitico.com/opinion/2012/09/28/opinion-la-falacia-del-salario-de-7-pesos-por-hora) hasta expresiones que afirmaban que el país estaba en el umbral del retorno de la esclavitud. Las redes sociales se inundaron de pronto de imágenes y textos de una altísima intensidad emotiva inversamente proporcional al razonamiento y la argumentación informada.
En efecto, en todas estas expresiones se notaba una total ausencia de lectura de la iniciativa y una gran dosis de ideología. Llamó especialmente mi atención una supuestamente firmada por una persona miembro de la “barra de abogados democráticos de México” en la que se expresaban cosas verdaderamente fantasiosas como que la iniciativa implicaba modificaciones a la ley del IMSS y del ISSSTE, que la jubilación sería imposible pues implicaría ¡50 años! De trabajo alcanzarla, que desaparecía el salario mínimo y quedaba “al gusto del patrón”, etc. En este comunicado “urgente” se decía que solamente el 13% de la gente está informada en México (sin decir obviamente cómo se calculaba este dato o de dónde estaba tomado) y se hacía un llamado a “correr la voz”.
Durante este período de debate público circularon también en las redes sociales elementos de información y análisis aportados por académicos de reconocido prestigio en el ámbito de la Economía y de la Ciencia Política como Gerardo Esquivel, Javier Aparicio, Ciro Murayama, José Merino, etc. quienes expresaron posturas analíticas muy bien sustentadas con los aspectos que consideraban positivos y los negativos de esta reforma y se pronunciaban con distintos matices por la aprobación o el rechazo de la iniciativa. Sin embargo, desafortunadamente, estos análisis no fueron suficientemente difundidos ni fueron los que circularon masivamente entre los ciudadanos usuarios de las redes y las personas que comentaban el tema en el café o en la calle.
Un aspecto que resulta especialmente preocupante para quien esto escribe es que muchos de los que difundieron las versiones desinformadas y basadas en datos incorrectos o deliberadamente falsos son educadores: docentes, funcionarios educativos y directores de escuelas que en un afán bien intencionado de asumir una postura crítica frente al poder y el status quo, se dejaron llevar por la pasión y no ejercieron suficientemente la razón para construir un juicio fundamentado sobre este aspecto crucial para la vida de todos.
Esta epidemia de versiones sesgadas supuestamente críticas denota la necesidad urgente de que la educación redoble sus esfuerzos para potenciar la razón y desarrollar un verdadero pensamiento crítico. El pensamiento crítico implica como elementos esenciales el acopio de información suficiente y relevante, el procesamiento inteligente, la comprensión adecuada de estos datos y la reflexión sobre los elementos de veracidad de las diversas interpretaciones e ideas sobre el asunto que se analiza.
Por otra parte, el pensamiento crítico exige abandonar ciertos vicios que desgraciadamente hoy dominan el escenario de la opinión pública nacional incluyendo a quienes se dedican a la educación de las nuevas generaciones: la creencia ciega de cierta información o ideas por venir de cierto actor o grupo con el que se simpatiza ideológicamente, la emisión de opiniones o juicios sin contar con la información que los sustente o a partir de datos claramente erróneos, la visión del mundo como blanco y negro sin ningún matiz, la cerrazón a escuchar y considerar otros puntos de vista, la negación de ciertas preguntas por implicar la renuncia a posturas preestablecidas o juicios que se sostienen a priori, etc.
Son muchos los riesgos de regresión que vive hoy el país. Para poder construir resistencia fuerte, protesta sólida y propuesta inteligente se requiere potenciar la razón y construir una opinión pública cada vez mejor informada a partir del desarrollo de un auténtico pensamiento crítico y la superación de posturas pseudocríticas y meramente responsivas que sirven a intereses ocultos e ilegítimos aunque estén maquillados de progresismo.

Bordando por la paz y la educación para la ciudadanía

*Publicado originalmente en E-consulta. Tomado en esta versión de: http://nuestraaparenterendicion.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=1461%3Abordando-por-la-paz-y-la-educaci%C3%B3n-para-la-ciudadan%C3%ADa&Itemid=152
Bordamos por la pazBordamos por la paz
Martín López Calva
"El axioma de Robert Antelme: 'No suprimir a nadie de la humanidad',
es un principio ético primero…”
(E. Morin, 2006:115)
Daniela tiene once años y ha ido algunos domingos a bordar por la paz. Ella y algunos otros niños y niñas suelen acompañar a veces a su mamá o su papá a esta actividad tan sencilla como profunda. Se trata simplemente de acudir entre las 12 y las 15 hrs.
A la plaza de la democracia en el centro de Puebla para sentarse junto con otras personas jóvenes y adultos de distintas partes de la ciudad, con diferentes ocupaciones, ideologías y creencias, a bordar pañuelos blancos con los nombres y las historias de las miles de personas que han muerto en los últimos años en la llamada “guerra contra el narco” y en otros eventos relacionados con actos criminales, producto o no, de la delincuencia organizada.
A sus once años ella acude a la cita a veces, en vez de mirar la televisión o ir al centro comercial y tal vez sin darse cuenta aprende más de ciudadanía que en todo un año escolar de clases de formación cívica y ética.
Porque “bordando por la paz” (https://www.facebook.com/BordadosPazPuebla) es además de un acto de manifestación pacífica y organizada que grita en silencio un “ya basta” a la espiral de violencia que vive el país, una actividad didáctica para quienes participan en ella y para los que alrededor de quienes lo hacen o simplemente al pasar por la plaza y detenernos a ver, somos testigos de este acto simbólico que tiene como objetivo hacer visible lo que hasta ahora ha estado vedado a nuestros ojos.
En efecto, cada pañuelo blanco al ser bordado va diciendo con hilo que se vuelve voz, el nombre de un mexicano que ha sido suprimido de la humanidad doblemente: en primer lugar porque fue privado de la vida de una manera violenta, injusta, absurda y por otra parte porque su asesinato ha quedado en el anonimato, en la impunidad y el olvido.
En cada lienzo que se borda se hace visible una historia invisible, adquiere nombre y rostro quien hasta antes de ese acto simbólico era simplemente un número, una cifra en la estadística de la impunidad, en el país en que todo pasa pero todos, empezando por las autoridades, hacemos como que no pasa nada.
Algunas de las personas que bordan lo manifiestan con claridad: “bordar una de estas historias me sensibiliza y me hace más consciente de lo terrible de la situación que vivimos porque me hace caer en la cuenta de que cada uno de los sesenta mil muertos era una persona con nombre, historia, familia y aspiraciones”. Entre quienes se han ido uniendo a bordar de manera puntual o permanente hay familiares que cuentan parte de su propia historia: hermanos que perdieron un hermano porque se negó a pagar “derecho de piso” allá en un estado del norte y que tuvieron que huir de allí y venirse a vivir a Puebla dejando sus raíces, tíos que piden que se borde la historia de una sobrina asesinada en la calle una noche de un día cualquiera.
Y así domingo a domingo se va construyendo una comunidad de bordadores por la paz, de ciudadanos conscientes y comprometidos que quieren aportar símbolos que visibilicen lo que todos ocultan; se va creando solidaridad que se prolonga en las redes sociales y se mantiene unida en la distancia a otros grupos del mismo movimiento en ciudades lejanas (http://www.eluniversal.com.mx/estados/87029.html)-
La meta es bordar todas las historias posibles que conforman este mar de historias truncadas por la muerte en una cultura cada vez más acostumbrada a excluir por cualquier razón a los demás, a suprimir a los otros de la humanidad, ya sea matándolos o tolerando y acostumbrándose a la muerte, al “recuento de ejecuciones” que es una sección más de cualquier noticiario. La meta es tapizar el zócalo de pañuelos blancos bordados con los nombres de todas las víctimas, para gritar con un símbolo de paz, la rebelión de todos los que no creemos en la violencia ni queremos la violencia como escenario de nuestros tiempos, de los que no queremos heredar a nuestros hijos un país en guerra sino una patria armónica y justa en la que quepamos todos, en la que no se suprima a nadie de la humanidad.
Como Daniela muchos niños deberían formarse como ciudadanos más allá de los muros de la escuela. Bastaría para ello que todos nosotros, los que los mandamos a la escuela a “formarse en valores”, despertáramos del letargo en que nos tiene este sistema que nos define como consumidores y nos niega la condición de ciudadanos y ejerciéramos la ciudadanía con pasión y responsabilidad.

lunes, 1 de octubre de 2012

México: Bordando por la paz y formación de ciudadanía

Comparto con mucho gusto esta versión en inglés de mi artículo publicado en E-consulta el lunes pasado. Gracias a Fuentes Rojas por publicarlo y a J. K. Brundage por la traducción.

My original idea was to write a proper introduction to this piece, which came to me in Facebook via the Fuentes Rojas (Red Fountains) web page. Written by a Professor of Education, it is a beautiful description of the goals and motivations associated with the project Bordando por la Paz (Embroidering for Peace) now underway in Mexico and around the world. The translation is mine.
Let me urge anyone who is interested in joining to contact me directly: jkbrundage@gmail.com.

Embroidering for Peace: One Victim-One Handkerchief
Among the cities are Pátzcuaro and Zirahuén, Michoacán; along with many U.S. and International Cities
"Robert Antelme's axiom: 'Do not strip anyone of their humanity' is an ethical first principle..."
(Edgar Morin, 2006:115)
e-consulta.com: Martín López Calva*

Daniela is eleven years old and on Sundays, she has been Embroidering for Peace. She and other boys and girls often accompany their mom or dad to this activity that is as simple as it is profound. It is simply about going to the Plaza of Democracy in central Puebla between noon and 3:00 p.m., to sit together with other young people and adults from different parts of the city—people with different occupations, ideologies and beliefs—to embroider white handkerchiefs with the names and stories of the thousands of people who have died in recent years in the so-called "war on drugs" and in other events related to criminal acts, whether a product or not, of organized crime.
"A man died peppered with bullets in front of his house after receiving warnings from an armed group to abandon the city.
Ciudad Juárez, Chihuahua, August 31"
Sometimes Daniela goes to the Plaza instead of watching television or going to the mall. Perhaps without realizing it, she is learning more about citizenship than she might throughout an entire school year of civics and ethics classes.

It is educational because "Embroidering for Peace" (https://www.facebook.com/BordadosPazPuebla) is an act of peaceful and organized protest that silently cries "Enough is Enough!" to the spiral of violence that the country is experiencing. It is an educational activity not only for those involved in it but for the people who accompany those who embroider, and even for people just passing through the Plaza who stop to see. For all these people, we who embroider are witnesses of this symbolic act that aims to make visible what until now has been hidden from view.

Each white handkerchief embroidered with red thread gives voice to the name of a Mexican who has been twice removed from humanity: first because he was deprived of his life in a violent, unjust, and absurd way; and, secondly, because in impunity and oblivion, his murder has remained anonymous.

On each embroidered cloth an invisible story becomes visible. Each story acquires names and faces of those who before this symbolic act were just a number, a figure in the statistics of impunity, in a country where everything happens but everyone, beginning with the authorities, pretends that nothing is happening.

Some of the people who embroider describe it clearly:
"Embroidering one of these stories sensitizes me and makes me more aware of how terrible the situation is that we are experiencing; it makes me realize that each of the sixty-thousand dead was a person with a name, a history, a family and aspirations."
Among those who have been joining to stitch in a timely and permanent way are relatives who tell part of their own history: siblings who lost a brother because he refused to pay "dues" back in a northern state, so the family had to flee, cutting their roots to come live here in Puebla; uncles who ask that the history of a niece murdered one night in the street be embroidered.

And so Sunday after Sunday a community of Embroiderers for Peace is being built of thoughtful, committed citizens who want to provide symbols that make visible what we all hide. A solidarity is being created that extends via the social networks across the miles, holding together other groups of the same movement in distant cities: http://www.eluniversal.com.mx/estados/87029.html.

The goal is to embroider all the possible stories that make up this sea of ​​stories cut short by death in a culture increasingly used to exclude "the others"; for whatever reason, a culture that suppresses the humanity of "the others", either by killing them or by tolerating and accustoming themselves to death, to the "death toll" that is a segment of any television news program.
The goal is to upholster the Zócalo [Mexico City's main plaza] with white handkerchiefs embroidered with the names of all the victims, to shout with a symbol of peace. It is the rebellion of those who do not believe in violence and who do not want violence as the backdrop of our times, of those who do not want our children to inherit a country at war but, instead, want for them a harmonious and fair country where everyone fits, and which does not suppress anyone's humanity.

Like Daniela, many children should train themselves to be citizens beyond the school walls. It would be enough for all of us—those of us who sent them to school to be "trained in values"—to waken from the lethargy in which this system has us...that defines us as consumers and denies us the status of citizens. Instead, we might come to practice citizenship with passion and responsibility. Spanish original
* Martín López Calva holds the Ph.D. in Education; his areas of focus are Human Philosophy and Education, Professional Ethics and "Educational Subjects and Processes."

Still Curious?

I just finished translating this interview with Colombian General Óscar Naranjo, who will be Peña Nieto's outside counsel for security issues. I was skeptical, but Naranjo's enthusiastic embrace of an enlightened concept of law enforcement [in essence, neighborhood policing] working shoulder with a responsible citizenry as the key ingredients for blocking organized crime—well, it makes this article a natural follow-on to citizenship themes enunciated by López Calva in Bordando por la Paz.

Here's the link: Mexico and Colombia General Óscar Naranjo, Peña Nieto's Drug War Adviser.
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domingo, 23 de septiembre de 2012

De 132 a un millón: los jóvenes y el futuro que ya empezó.


La sociedad mexicana vio con sorpresa como la juventud, aparentemente indiferente a la vida política del país desde hacía ya algunas décadas, despertaba de pronto durante las campañas electorales para la presidencia en este año 2012.
            Esta sorpresa, esperanzadora para muchos pero también desagradable e incómoda para muchos otros que vieron con recelo y siguen cuestionando a veces con razones y argumentos, otras con prejuicios y descalificaciones, al movimiento o para ser más precisos a la confluencia de movimientos que se autodenominan  con el hashtag de tuiter: yosoy132. (http://yosoy132.mx/ )
            Surgido como un movimiento de protesta, que se definió en sus orígenes por su oposición al candidato del PRI y a la manipulación de los medios de comunicación que crearon su imagen e influyeron en gran medida en su popularidad y eventual triunfo en las urnas, este movimiento ha sufrido el desgaste natural de cualquier protesta colectiva y a pesar de que ha continuado con la bandera de la protesta y enarbola ahora la causa “contra la imposición” de Enrique Peña Nieto en una elección que ha sido ya validada por la instancia suprema en materia electoral en el país, su futuro a mediano plazo es incierto si no se replantean sus objetivos, metas y estrategias.
            En este proceso de desgaste natural han ido surgiendo intentos de diferenciación o de vuelta al origen, que se manifiestan en el movimiento #másde131 (https://www.facebook.com/mas131) que ha seguido su propia trayectoria en la ciudad de México, sobre todo en el ámbito donde surgió el movimiento, la Universidad Iberoamericana y se ha constituido recientemente en Puebla en el campus local de dicha universidad. (https://www.facebook.com/pages/M%C3%A1s-de-131-Ibero-Puebla/337913026300976)
            Pero en este momento crítico de la vida nacional, en medio de tantos desafíos y procesos de ruptura del tejido social, frente a un nuevo período sexenal con el regreso del PRI al poder a nivel federal y la inevitable recomposición de fuerzas en la vida política del país resulta indispensable como afirmaba Xabier Gorostiaga que la sociedad civil, construya procesos para pasar de “la protesta sin propuesta” propia de la fase geopolítica y geoeconómica de la sociedad mundial a un movimiento de “propuestas con protesta a veces, pero buscando una concertación, un pacto, un contrato social con otros actores para lograr un proceso de mejoría” en nuestros países y en el mundo, colaborando en la emergencia de la fase geocultural de la humanidad.
            Para lograr la verdadera transformación de México resulta indispensable la participación de la juventud, que en estas décadas del siglo XXI será la mayoría de la población nacional y para que esta participación de los jóvenes es imprescindible este paso de la protesta sin propuesta a la propuesta con y sin protesta.
            Resulta por ello muy bienvenida la iniciativa de un nuevo think tank –think and action tank - de estudiantes universitarios asociados bajo el nombre de “Un millón de jóvenes x México” (https://unmillondejovenespormexico.mx/) que está surgiendo recientemente y convocando a jóvenes de todo el país a unirse a una causa que resulta muy refrescante y esperanzadora porque se ubica precisamente en la línea de la propuesta y plantea un proyecto con visión de largo aliento, cosa que no han logrado perfilar #yosoy132 ni #másde131.
            En su presentación oficial definen su misión como: “Ser una red nacional de jóvenes con presencia en las 40 principales ciudades de México que mantiene una
interlocución eficaz con el gobierno para impulsar una agenda a favor de la juventud mexicana, independiente de los intereses partidistas, incluyente y plural”.
            Su misión se plantea que en el 2030 –algo a celebrar porque trasciende la visión inmediatista y sexenal de muchas organizaciones políticas y movimientos sociales actuales- aspiran a llegar a ser: “la red de jóvenes más efectiva en el planteamiento de soluciones para influir en la toma de decisiones a favor de los jóvenes  y en pro de una cultura de libertad, equidad,  integridad y legalidad”.
            Para lograr esta misión y visión, se plantean una presencia activa en las 40 ciudades más importantes del país enfocando sus esfuerzos a tres grandes líneas fundamentales de cambio: educación, seguridad y empleo.
            Su estrategia esencial es lograr influir en los tomadores de decisiones tanto en el ámbito público como en el privado para poder hacer realidad las propuestas que se construyan en el marco de “un millón de jóvenes x México”.
            De manera que el camino de influencia que se proponen es el establecimiento de un diálogo fructífero y propositivo con los poderes legislativo y ejecutivo, la iniciativa privada y las organizaciones de la sociedad civil, buscando de manera inteligente los momentos coyunturales más propicios para ir impulsando cada una de sus iniciativas.
            En materia educativa, los puntos centrales que plantean coinciden con lo que muchas organizaciones, académicos y líderes sociales han estado planteando con cada vez mayor urgencia en todos los foros y medios de comunicación. Su propuesta se sintetiza en los siguientes ejes:
.        1.  Rectoría del estado en la materia: Un Estado incluyente y con capacidad de liderar la transformación a fondo del sistema educativo.
.        2.  Maestros como educadores profesionales: Profesión reconocida socialmente y bien remunerada.
.        3.  Escuelas con autonomía: La escuela como centro del sistema.
.        4.  Gasto transparente y eficiente: Impedir la doble negociación, despilfarro y desviación
            La organización se encuentra en la etapa de formación de sus nodos locales en las 40 ciudades principales elegidas y estableciendo alianzas con organizaciones de la sociedad civil para posicionarse, difundirse y sumar participantes.
            Estamos en el tiempo de los jóvenes y como sociedad no podemos, no deberíamos desperdiciar la energía crítica y creativa que se ha desatado a lo largo y ancho del país a partir de #másde131 y #yosoy132 que puede convertirse en la verdadera fuerza transformadora de las estructuras caducas en que todavía se sustenta la vida nacional y contribuir de manera determinante para construir la sociedad democrática, libre, justa, pacífica y solidaria a la que aspiramos.
            Para lograrlo, resulta indispensable este paso de la protesta sin propuesta a la propuesta con protesta y también con diálogo, consenso y contrato social renovado.
            En esta línea, el surgimiento de “Un millón de jóvenes x México” resulta una excelente noticia y merece que le demos la bienvenida. Porque como apuntan los jóvenes que impulsan esta iniciativa, los jóvenes son el futuro de México, pero ese futuro debe empezar a construirse hoy.
           
*Publicado en Lado B el 19 de septiembre de 2012.



           



miércoles, 12 de septiembre de 2012

La educación y las prioridades del presidente electo


La semana pasada los medios de comunicación consignaron la designación por parte del ya oficialmente presidente electo de México, Enrique Peña Nieto, del equipo de transición que trabajará en la entrega-recepción de las distintas áreas de gobierno del país para preparar el relevo sexenal en el gobierno federal.
Si bien el mismo presidente electo aclaró que este equipo de transición no implica la composición del gabinete para el próximo período de gobierno y uno de sus líderes ha reiterado esta provisionalidad del grupo designado señalando que tiene una “fecha de caducidad” muy claramente establecida para el 30 de noviembre próximo, los nombres y la estructura de este equipo de alguna manera hablan de las prioridades del futuro titular del ejecutivo y de los perfiles de personas que muy probablemente formarán parte de su equipo de trabajo.
Las reacciones ante esta estructura y designaciones no se hicieron esperar y en los medios se ha estado tratando de analizar el significado, historia, relaciones y hasta origen familiar de cada una de las personas nombradas. Se ha destacado por ejemplo que no se designó a nadie en el rubro de la cultura y que esto puede significar que continuaremos teniendo un gobierno que no tiene entre sus prioridades la gestión artística y la promoción cultural.
¿Cómo está el equipo de transición respecto al campo de la educación? Esta pregunta resulta importante dada la urgencia de una reforma profunda del sistema educativo nacional que necesariamente tiene que pasar por la recuperación del gobierno educativo por parte del poder ejecutivo a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el acotamiento del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) hacia las labores de defensa de los derechos laborales del gremio educativo.
A lo largo de la campaña esta reforma de la educación no se hizo presente en el discurso y los proyectos y promesas del candidato del PRI, que prácticamente concretó su visión de lo que haría en educación en dos elementos generales: cobertura y calidad. La concreción de estos dos elementos no fue descrita con mayor detalle que el planteamiento de propuestas formales como la ampliación de la jornada escolar, la cobertura total en el nivel bachillerato y la inclusión de computadoras en las escuelas.
En este espacio se dio cuenta de la participación del candidato en el evento “10 preguntas por la educación” organizado por un gran número de asociaciones ciudadanas y se cuestionó la falta de conocimiento sobre el tema educativo que mostró en su intervención y su respuesta negativa o evasiva a las preguntas que implicaban elementos de reforma estructural profunda como la derogación del decreto presidencial de 1946 que otorga facultades extraordinarias al sindicato en la contratación, promoción y remoción de los docentes y directores escolares o la afiliación voluntaria y el no descuento automático de cuotas sindicales a los maestros.
En los medios se ha venido planteando la duda sobre la viabilidad de que su gobierno enfrente de una manera seria y profunda los desafíos educativos que tiene el país y que requieren de una transformación radical de elementos estructurales y normativos del sistema educativo, dada su cercana relación con la lideresa del SNTE, la campaña explícita que el Partido Nueva Alianza (PANAL), propiedad de la Sra. Gordillo hizo a favor de Peña Nieto a pesar de tener su propio candidato presidencial y considerando también el manejo corporativo de los sindicatos que fue creado y ha sido mantenido por el PRI prácticamente desde su fundación.
Pues bien, en el equipo de transición aparece una coordinación de educación dependiente de la coordinación general para la transición gubernamental a cargo de Luis Videgaray, al mismo nivel las coordinaciones de otras áreas como salud, medio ambiente, trabajo, seguridad social, agua, etc.
El coordinador del área de educación es el Mtro. Aurelio Nuño Mayer, quien es politólogo por la Universidad Iberoamericana con una maestría en estudios latinoamericanos por la Universidad de Oxford. Su formación académica no muestra credenciales que lo acrediten como conocedor del campo de la educación y su juventud –nació en 1977, por lo que no ha cumplido actualmente los treinta y cinco años- tampoco es señal de que tenga experiencia práctica en educación. Su trayectoria política tiene como antecedentes haber sido asesor de Peña Nieto en su gestión como gobernador del Estado de México y coordinador de asesores de Luis Videgaray cuando fue coordinador de la fracción priísta en la cámara de diputados.
Durante la campaña del hoy presidente electo se desempeñó como responsable del discurso de Peña Nieto y coordinador del manejo de la campaña en redes sociales. En su perfil de Twitter señala que le gustan “la historia, la antropología política y la literatura”.
A pesar de la advertencia ya mencionada acerca de la “caducidad” del equipo de transición y de que los cargos en este equipo no implican en absoluto un nombramiento como secretarios de estado de los personajes que trabajarán en el cambio de estafeta del gobierno federal, resulta muy significativo que el criterio evidente en la designación del coordinador del área educativa en este equipo haya sido político y de cercanía con el presidente electo y no de conocimiento del campo educativo y sus desafíos.
El criterio de cercanía dado que el Mtro. Nuño ha sido asesor de Peña Nieto y también de su brazo derecho, el Dr. Videgaray, podrían indicar que se está enviando a alguien de total confianza por considerar el terreno de la educación como delicado y necesitado de decisiones radicales. Ojalá así sea. Sin embargo el perfil académico y político del coordinador designado y su falta de experiencia y peso político en el escenario nacional pueden hablar también de que la reforma educativa pendiente por tantos años en el país no es una prioridad del próximo presidente y seguirá esperando mejores tiempos.
Ojalá se trate de lo primero y la señal del nombramiento del nuevo secretario o secretaria de Educación Pública envíen una señal más clara y contundente de que estaremos al fin ante un gobierno federal que pasará del discurso sobre la relevancia de la formación de las nuevas generaciones para el desarrollo del país a las acciones que reformen radicalmente el sistema, recuperen para el gobierno las decisiones educativas, acoten y fortalezcan al sindicato en lo que le corresponde y sobre todo, se ocupen de fortalecer, formar, evaluar, estimular y prestigiar el trabajo de los educadores y directores escolares en beneficio de todos los niños y adolescentes del país que merecen una educación de calidad.
Ya no hay tiempo que perder.


Artículo publicado en Lado B. (http://ladobe.com.mx/2012/09/la-educacion-y-las-prioridades-del-presidente-electo/)

martes, 11 de septiembre de 2012

Necesitamos educadores educando

Todos recordamos el silencio de la señora Elba Esther Gordillo, lideresa vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación ante la pregunta de Loret de Mola en el documental “De panzazo”: ¿Cuántos maestros hay en México? Pues bien, ha pasado ya un año o más desde la exhibición de esta película y aún no sabemos cuál es la respuesta, es decir, seguimos sin contar con un listado confiable de los profesores que están trabajando en el sistema educativo nacional.
Un dato como este, que sería el mínimo de organización, control y transparencia exigible para un sistema educativo al que se destina año con año un presupuesto millonario que en su mayoría se gasta en salarios de los educadores, administrativos y funcionarios, sigue sin ser claro para una sociedad que paga este presupuesto con sus impuestos.
Por si esta falta de información no fuera suficientemente grave, resulta que de este número indeterminado de profesores en activo, existe una cantidad exorbitante que no está trabajando para educar a nuestros niños y jóvenes sino que lleva años realizando labores sindicales que muchas veces tienen que ver con cuestiones políticas y aún partidistas y que aunque no lo fueran, tendrían que ser financiadas con presupuesto propio del sindicato magisterial.
Según un artículo reciente de Claudio X. González Guajardo, presidente de Mexicanos primero, que fue publicado en el diario Reforma el pasado 5 de septiembre (http://www.reforma.com/editoriales/nacional/671/1340519/default.shtm), esta organización ha calculado, con datos proporcionados por el mismo sindicato, que existen actualmente 22,353 comisionados sindicales en el país, es decir, veintidós mil doscientos cincuenta y tres profesores que hacen todo tipo de labores, menos educar.
Esta organización de la sociedad civil calcula que el mantener a este ejército de comisionados del SNTE le cuesta al país alrededor de 1, 700 millones de pesos cada año, la cual es una cantidad que equivale, según afirma la Dra. Blanca Heredia, investigadora del CIDE, a una tercera parte del presupuesto total ejercido por la Universidad Autónoma Metropolitana en el año 2011 y a tres veces el presupuesto del programa nacional de inglés en educación básica. (http://educacionadebate.org/39200/privatizar-la-educacion-publica-de-quien-estamos-hablando/#.UE1-hEQVmGG )
La dirigencia del SNTE obviamente ha respondido con una mezcla de cinismo y descalificación, afirmando por ejemplo que los comisionados son “solamente” 12,000, sí, leyó usted bien, ¡doce mil! Como si esta cifra fuera menos preocupante y acusando a Mexicanos primero de querer privatizar la educación pública y de evadir impuestos.
Solamente para hacer una comparación, el artículo del Sr. González Guajardo plantea que en Estados Unidos, de una central de dos millones de maestros, más del doble que México, se cuenta con 8 comisionados sindicales, en Reino Unido, entre cientos de miles de maestros existe solamente un comisionado, mientras que en Ecuador y Perú ya lograron que no existan comisionados sindicales. Por su parte en España tienen 25 "liberados" para cumplir con labores sindicales. La pregunta es ¿por qué en México existen entonces miles de comisionados? Y ¿Por qué se tienen que pagar sus sueldos con el presupuesto destinado a la educación?
Para protestar como ciudadanos y exigir a las autoridades que no se autorice el pago de comisionados en el presupuesto de egresos del año próximo en nuestro país, se ha organizado la campaña: “Fin al abuso”. Se trata de reunir firmas para enviar al congreso con esta exigencia que tiene como finalidad proteger a los maestros que sí dan clases y están cumpliendo con su labor educativa y evitar un desvío de recursos que hacen mucha falta para mejorar la calidad educativa en México.
Ojalá todos los ciudadanos que estén de acuerdo con esta iniciativa ingresen a la página http://www.finalabuso.org/ unan su firma a la de los 15,310 que ya dijimos: Fin al abuso porque sabemos que lo que el país necesita es educadores educando.
Publicado en E-consulta el 10 de septiembre de 2012.

Educación, desigualdad y pobreza

Hace tiempo que no actualizo este espacio. Les recomiendo ahora el número más reciente de la revista Educar de la Sría. de Educación de Jalisco. El tema es Educación, pobreza y desigualdad y publico ahí un artículo sobre este tema visto desde la ética de Morin.

http://portalsej.jalisco.gob.mx/comunicacion-social/sites/portalsej.jalisco.gob.mx.comunicacion-social/files/educar_60_pdf_ro.pdf

lunes, 9 de julio de 2012

¿Volverán a convertir el triunfo en derrota?: fijando mi postura 3 y 4


3.-“Voy a salvar a México, aunque no quiera el infeliz”[1]: después.
           
Así como Calderón se empeña tercamente en decir que quienes cuestionamos su estrategia de combate al crimen organizado por ser ineficaz y estar condenada al fracaso además de generar costos altísimos de violencia, somos gente que quisiéramos que no se combatiera a los criminales y que se negociara con ellos; así también AMLO y sus seguidores tienen por cierto que quienes nos oponemos a su invención del fraude y a su descalificación sistemática al IFE y a las instituciones somos gente que le niega su legítimo derecho a acudir a las instancias legales para denunciar las irregularidades detectadas en el proceso electoral.
            En mi caso al menos, y creo que en el de mucha gente, esto no es cierto. No le niego a AMLO y a los partidos que lo postularon el legítimo y legal derecho a denunciar las irregularidades del proceso presentando las pruebas correspondientes. A lo que me opongo de manera tajante es a la manipulación que está haciendo de la gente que lo sigue con su discurso de descalificación a las instituciones, con su soberbia declaración de que quienes votaron por el PRI son quienes apoyan el régimen de corrupción, con su muy astuto manejo de la ambigüedad que no cierra el paso de manera clara a los sectores duros de sus seguidores y permite y alienta la “toma del IFE” , las marchas que denuncian un fraude que él mismo sabe que no existió, las declaraciones y acciones intolerantes, la participación con insultos en las redes sociales.
            Lo que resulta claramente condenable de este AMLO es su doble discurso que por un lado dice que se mantiene dentro de los cauces legales y por otro estimula la participación de su gente en movilizaciones y manifestaciones que no se enfocan a condenar lo condenable y a exigir lo exigible sino que se pronuncian por “impedir la imposición de EPN” o “no reconocerlo como presidente” cuando todo apunta a que las instancias legales van a declarar válida la elección, no porque haya un complot sino porque los votos se emitieron y contaron bien y porque no existe ya en la legislación electoral la “nulidad abstracta” y por ello la inequidad no es causa de nulidad, además de que resulta prácticamente imposible documentar que se compraron tres millones doscientos mil votos, que son más o menos la diferencia entre él y EPN.
            Lo que resulta condenable es su insistencia en dividir el país en buenos y malos, generar la percepción de que hubo votos legítimos e ilegítimos, alentar las expresiones que condenan como tontos, manipulados o corruptos a los ciudadanos que votaron por el PRI, en fomentar el reclamo y la acusación de cómplices o miembros del complot a quienes votaron por el PAN.
            Esta actitud muchas veces declarada y evidentemente contagiada a sus seguidores de que son moralmente superiores porque “él y los suyos sí quieren a México y él y los suyos sí quieren salvar al país” y todos los que ven otras opciones como mejores son masoquistas, corruptos o inconscientes es altamente dañina para un país que quiere ser democrático y generar una sociedad tolerante y respetuosa de todas las posturas. Es emblemático de esta postura el famoso tuit de Epigmenio Ibarra a las 17:44 del 1 de julio: “Quedan 16 minutos para salvar al país”.
            Seguir jugando a la polarización, continuar generando la “tolerancia selectiva”, seguir alentando a los partidarios de la violencia resulta muy peligroso porque puede en cualquier momento, salirse de sus manos.

4.-Todo o nada: el futuro, entre el arte de lo posible y la obsesión de lo inalcanzable.
            Una visión simplificadora y maniquea ha perdido a la izquierda históricamente. Puede resumirse en la disyuntiva: todo o nada. En efecto, la izquierda tradicional ve como traición la negociación con “el enemigo”, como claudicación el acuerdo con los que piensan distinto –porque son “la mafia en el poder”-, como renuncia a los ideales el planteamiento de algunas concesiones para obtener avances en el proyecto de transformación de la sociedad que se plantea.
            En la izquierda marxista, la del Partido Comunista, se acusaba de revisionistas a quienes hacían alguna crítica o presentaban alguna propuesta de flexibilización o negociación con la realidad. La utopía del mundo perfecto, de la sociedad ideal, del bien abstracto estaba por encima de cualquier bien concreto, por encima incluso de los derechos humanos de los que no estaban de acuerdo con esta visión utópica.
            En México ocurrió con el ejército zapatista de liberación nacional que logró obtener planteamientos muy favorables para su causa en las negociaciones con el gobierno, que incluso ganó esa guerra pero no fue capaz de darse cuenta y capitalizar ese triunfo porque se cerró en esa disyuntiva: todo o nada. Se quedó sin nada.
            El ejemplo más reciente lo tenemos en el 2006 donde la izquierda fue la segunda fuerza en el congreso pero atrapada en el todo o nada desperdició este avance histórico, se cerró en el juego de la presidencia legítima, de la no negociación con “el espurio”, de la descalificación total, lo que hizo que el PRI se fortaleciera hasta llegar hoy de nueva cuenta a la presidencia y que no se pudiera plantear una agenda legislativa con las propuestas de la izquierda  y que no se pudiera pactar con la fuerza obtenida por ese 0.56% menos de votos, una negociación que hiciera al ejecutivo federal adoptar los programas que AMLO había planteado como prioritarios para el cambio en el país.
            Estamos hoy en la misma coyuntura. A pesar de los enormes “negativos” de AMLO y de la izquierda por los errores del 2006, la ciudadanía volvió a ubicarlos como segunda fuerza electoral por encima del PAN en un claro voto de castigo a los gobiernos de los últimos doce años.
            Este reposicionamiento podría hacer que la izquierda pudiera reconstituirse, fortalecerse, imponer la agenda en el legislativo, al menos en la cámara de diputados y proponer y negociar, con el PAN debilitado y necesitado de posicionarse o con el mismo PRI, débil por los escándalos de las irregularidades cometidas en la campaña y necesitado de legitimarse, los programas y reformas que considera indispensables para la transformación del país.
            La nueva fortaleza de la izquierda podría hacer que el PRD, el partido mayoritario y con más fuerza y presencia, se reunificara a partir de nuevos liderazgos como el de Marcelo Ebrard, Miguel Angel Mancera e incluso Juan Ramón de la Fuente y preparara desde hoy una candidatura fuerte y muy competitiva para 2018.
            Esto requeriría que AMLO y sus seguidores y los demás miembros de la izquierda mexicana vieran esta elección como un triunfo a partir de lo avanzado y no como una derrota por no haber obtenido el “todo” que incluía la presidencia.
            ¿Serán capaces de hacerlo? ¿Podrá AMLO ahora sí, ver por el bien de la izquierda por encima de sus ambiciones particulares? O bien ¿Convertirán otra vez el triunfo en derrota?


[1] Tuit de Guillermo Sheridan

¿Volverán a convertir el triunfo en derrota?: fijando mi postura 2


2.-El falso dilema entre el masoquismo y el fraude: durante.

            Así llegamos a las campañas del 2012 que en realidad, en el caso de EPN y de AMLO habían empezado seis años antes. Del lado de EPN a través de la estrategia ya descrita de creación de un personaje de telenovela o de una estrella de rock, del lado de AMLO a través de la construcción de MORENA (movimiento de regeneración nacional) y de un recorrido sistemático por todo el país para generar la estructura territorial que el PRI ha tenido siempre y que el PAN y la izquierda no han podido construir. Opacidad y posible ilegalidad del lado de EPN que gastó muchos millones de pesos en contratos con los medios que disfrazaron de información lo que era abierta propaganda. Opacidad por parte de AMLO que nunca ha revelado la cantidad, el origen y el uso de los recursos de los que vivió y con los que hizo campaña –por muy austera que haya sido, fueron seis años- por todo el territorio nacional y pagó también spots en medios a través del PT.
            Del lado del PAN llegamos a la campaña con una candidata surgida de un proceso electoral interno entre siete precandidatos muy pequeños –“caballada flaca” decían los priistas clásicos- en el que a pesar de tener en contra al presidente y su equipo pudo triunfar y obtener con ello un capital democrático y una valoración mediática que se dedicó a dilapidar con sus errores.
            Contra lo prometido por los defensores de la reforma electoral de 2007 respecto a que se iba a acabar con la spotización, vivimos una saturación impresionante y agotadora de spots de todos los candidatos. En este proceso hubo un estricto seguimiento de la proporción de spots por partido y un monitoreo muy detallado de la cobertura de cada medio y el tiempo dedicado a cada candidato.  En esta etapa del proceso, a pesar de lo que se diga, hubo equidad en la cobertura de los medios, salvo el “detalle” del error de las encuestas que se equivocaron por diez puntos o más en la ventaja que obtendría Peña Nieto y en su predicción de que el PRI obtendría la mayoría en el congreso, que siempre quedará como una sombra de duda sobre este proceso porque este error generalizado se asume en muchos ciudadanos como un factor de sesgo de la votación e incluso se menciona por otros como una especie de complot deliberado para generar el triunfo de EPN.
A pesar de la equidad en cuanto a spots y cobertura durante los 90 días de campaña, es claro sin embargo que “el daño ya estaba hecho” con toda la propaganda y posicionamiento de EPN durante seis años en los principales medios electrónicos e impresos del país.
            La campaña fue corta y hubiera sido totalmente tediosa e incluso quizá hubiera tenido resultados muy cercanos a lo que decían las encuestas si no hubiera sido por la generación, a partir de un hecho aleatorio e imprevisto –la desafortunada presencia y actuación de EPN en la Ibero México-, del movimiento #yosoy132 que inyectó dinamismo, frescura, criticidad y beligerancia a la etapa final. Entre los logros principales del movimiento y que creo que quedan ya para la historia futura de México estuvieron sin duda, en primer lugar, la convocatoria y organización del primer debate no organizado por el IFE en toda la historia electoral del país y la movilización de miles de ciudadanos que exigieron y siguen exigiendo la democratización en los medios. Es de celebrarse esta participación de los jóvenes que ojalá sigan, a pesar de las lógicas divisiones y pluralidad de movimientos dentro del movimiento y de las previsibles intenciones de manipulación por parte de grupos políticos radicales, dentro de la ruta pacífica y apartidista que plantearon desde su origen.
            Todo iba moviéndose relativamente bien hasta pocos días antes de la campaña donde AMLO volvió a plantear el discurso del fraude. Durante varios días cuestionó nuevamente la credibilidad del IFE y de las instituciones electorales del país y como previendo ya su derrota –a pesar de volver a inventar que iba tres puntos arriba, según unas encuestas propias que nunca dio a conocer-, anunció que si perdía, se iba a deber a que había ya un fraude en marcha.
            Previamente al discurso del fraude, AMLO había planteado que su derrota sería el producto de un “masoquismo colectivo” –con esa humildad que lo caracteriza, asumía que todos deberíamos votar por él, a menos que nos gustara sufrir- y que en caso de que así fuera, él aceptaría la derrota porque la decidiría el pueblo, aunque estuviera equivocado.
            De este modo, la alternativa quedó clara: AMLO tenía que ganar y si perdía, se iba a deber al masoquismo colectivo o a un fraude orquestado que ya estaba en marcha. Pero como la premisa mayor es siempre que el pueblo es sabio, quedaba implícita la hipótesis del fraude. Esto desató toda una ola de rumores y falsedades en las redes sociales: Se cuestionó por ejemplo que el IFE de manera “malévola” quería anular los votos por AMLO porque había puesto los logos de los partidos por separado y si se tachaban dos o más logotipos el voto se anularía. Esta acusación basada en la ignorancia absoluta sobre el nuevo COFIPE, se aclaró cuando el IFE promovió públicamente la manera en que se iba a votar según las nuevas reglas. Se cuestionaron supuestas boletas falsas aunque el IFE aclaró que había algunas boletas con folios equivocados como sucede en toda elección y que se habían detectado y anulado. Se cuestionó unas horas antes de la elección el uso de lápices especiales que se produjeron especialmente para la votación porque según esto, el IFE iba a borrar los votos por AMLO. Esto también fue aclarado en su oportunidad, aunque mucha gente contagiada por la desconfianza ante este discurso del fraude, llevó sus plumas y plumones para votar.
            Sin embargo, días antes de la elección, presionado por organismos civiles, AMLO acudió junto con los demás candidatos a firmar el “pacto de civilidad” que lo comprometía a aceptar los resultados.
            El día de la jornada electoral, como hace seis años, AMLO y su equipo participaron sin ningún cuestionamiento. Las casillas se abrieron razonablemente bien. Hubo un récord histórico en el número de casillas instaladas, solamente DOS CASILLAS! No pudieron instalarse en todo el país. Las votaciones se desarrollaron con tranquilidad, sin mayores incidentes salvo en algunos casos muy contados de violencia e irregularidades graves. Se reportaron menos de dos mil irregularidades en casillas, menos de la mitad que en 2006.
            Por la noche todo parecía en orden. No había mayores quejas. Pero cuando empezaron a fluir los resultados de conteos rápidos y se inició el PREP, ante la inminencia del triunfo de EPN se empezaron a desatar todo tipo de rumores, muchos de ellos basados también en la ignorancia o incluso en deliberados intentos de distorsionar las cosas para alegar ese fraude previamente inventado por el candidato de las izquierdas.
            Algunas de ellas:
            1.-¿Por qué el IFE dio a conocer resultados y dijo que EPN iba a obtener entre un 6 y un 7% más de votos que AMLO si el PREP reportaba un porcentaje muy bajo de captura de casillas? Esto se asumía como fraude cuando en realidad partía de la ignorancia de la diferencia entre el conteo rápido y el PREP. Mucha gente pensaba y sigue pensando que son lo mismo. El IFE había explicado que el conteo rápido era un proceso muestral, estadísticamente válido, muy cuidadosamente diseñado y que aportaría resultados muy precisos y cercanos al conteo final porque iba a tomar, directamente de las actas de 7500 casillas elegidas científicamente en todo el país, los resultados para hacer una proyección estadística. El resultado que dio a conocer el consejero presidente no tenía nada que ver con el PREP, era el resultado del conteo rápido y tenía por tanto una alta confiabilidad.
            2.-¿Por qué durante la noche empezaron a disminuir los porcentajes de votos a favor de AMLO y a aumentar los de EPN? Esto también se manejó como parte del fraude –y AMLO mismo lo avaló en una conferencia de prensa el lunes 2- y es otro producto de la ignorancia. Resulta obvio que las primeras casillas en reportar resultados sean las de la ciudad de México y el centro del país donde AMLO tiene más seguidores y que las regiones apartadas y las poblaciones pequeñas que es históricamente donde el PRI tiene más simpatizantes, vayan llegando más tarde. Esto explica claramente el comportamiento del IFE.
            3.-¿Por qué “la prisa” del consejero presidente del IFE y del presidente Calderón para salir a anunciar al ganador cuando no se había terminado el conteo? En todo país democrático civilizado, cuando se tienen los resultados de proyecciones estadísticas serias y oficiales y estos resultados plantean una diferencia entre el primer lugar y los que siguen que es superior al margen de error estadístico, las autoridades electorales y las autoridades constituidas hacen anuncios sobre el resultado para evitar vacíos de información y generar certeza a nivel nacional e internacional. Esto ocurrió exactamente igual en el 2000 cuando los resultados de conteos rápidos daban una victoria para Fox más o menos igual en porcentaje que la de ahora para Peña. El presidente del IFE, José Woldenberg y el presidente de la república Ernesto Zedillo, salieron a dar mensajes con el resultado. Nadie en ese entonces reclamó fraude ni habló de “prisa” por dar a conocer el resultado. En 2006 en cambio, como la distancia entre primero y segundo lugar era tan corta, menor al margen de error, Luis Carlos Ugalde, cumpliendo un acuerdo del consejo general, no salió a dar la información. Esto generó el vacío que hizo que AMLO sacara públicamente la mentira de que iba 500,000 votos arriba con la consecuente crisis postelectoral. Hasta hoy se sigue criticando a Ugalde por no haber informado los resultados.
4.-¿Por qué JVM reconoció tan pronto su derrota electoral si todavía no había resultados oficiales? En todo país democrático civilizado, los perdedores reconocen su derrota el mismo día de la elección, si los resultados de conteos rápidos no les favorecen por una distancia mayor al margen de error. Esto hizo también Francisco Labastida en el 2000 y nadie habló de fraude. Obviamente AMLO no lo iba a hacer. Legalmente no tendría por qué hacerlo, pero esto no implica que haya que criticar a la candidata del PAN por haberlo hecho. Hay que reconocer su actitud democrática.
5.-Hubo muchas inconsistencias, detectamos que los resultados de las sábanas pegadas en las casillas no correspondían a los del PREP en muchos casos. Esta y otras inconsistencias son naturales en un proceso en el que son ciudadanos los que llenan las actas y personas imperfectas las que alimentan el sistema del PREP. Sin embargo para eso está contemplado legalmente el conteo distrital. Normalmente, como pasó esta vez y como sucedió en el 2006, el resultado del conteo distrital no arroja diferencias significativas respecto a lo que arroja el PREP y a lo que dice el conteo rápido. Es una muestra de transparencia que el PREP pueda consultarse por cualquier ciudadano vía internet y que se hayan escaneado y puesto también a disposición de todos las actas de todas las casillas. ¿Qué mejor candado para evitar el fraude que este? En esta ocasión, con una total flexibilidad se decidió abrir cerca de la mitad de los paquetes electorales y recontar los votos. Los resultados, como era previsible, no variaron casi en nada respecto a lo anunciado en el conteo rápido y el PREP.
            A partir de estos elementos mi postura ha sido y sigue siendo muy clara: como afirmó el ex consejero presidente José Woldenberg, académico de izquierda y miembro del IFE histórico de la transición democrática, el sistema electoral mexicano está tan bien organizado y normado y tiene tantos candados y auditorías que es prácticamente imposible un fraude electoral, en el sentido de lo que estrictamente es un fraude electoral: un acuerdo centralmente planificado y llevado a la práctica para alterar el proceso de emisión, conteo e información de los votos obtenidos para cada candidato. Lo digo con toda claridad: No hubo fraude.
            Alguno de mis amigos en FB me ha dicho que si tengo miedo de cuestionar a las instituciones. No. No tengo ningún miedo a cuestionar a las instituciones electorales o no electorales que sean cuestionables. Pero me produce un enojo muy grande que por la palabra de un candidato irresponsable y ambicioso (él dice que no es un ambicioso vulgar. Le creo, es un ambicioso bastante sofisticado) se esté por segunda vez dinamitando una institución confiable, transparente, bien construida y que ha hecho un trabajo profesional y honesto. Ninguna institución es perfecta, no estoy diciendo que el IFE sea una institución pura. Es una institución que está cruzada por el conflicto de intereses y búsqueda de poder de todas las fuerzas políticas del país. Pero es una institución con la normatividad y los candados suficientes para que este conflicto se pueda equilibrar y que hace que ninguna de estas fuerzas por si sola pueda controlar el proceso y mantiene fuera de las decisiones y acciones al gobierno. Esto no sucedía en el pasado donde la Secretaría de Gobernación era la que organizaba las elecciones y el gobierno en turno era juez y parte. Mucho hemos avanzado con este IFE que es la institución más adecuada que podemos tener aunque no sea la ideal ni pueda ser perfecta.
            Resulta cuando menos curioso que siendo la misma elección, se diga igual que en 2006 que la elección presidencial fue fraudulenta pero no las de senadores y diputados que favorecieron a la izquierda, no las de gobernadores que ganaron ellos.
            Cuando se aportan estos elementos, la gente entonces desvía la atención hacia la compra de votos, la coacción, la inequidad por la asociación medios o Televisa-EPN y llama a eso fraude.
            No hubo fraude. Hubo una profunda y clarísima inequidad. Inequidad por la construcción de una candidatura del PRI a partir de un claro contubernio con los medios. Inequidad por el muy posible rebase de tope de gastos de campaña por parte del PRI. Inequidad por la compra de votos que parece ser real en muchas ciudades del país, aunque resulta imposible de probar y sobre todo, de medir en su dimensión real. Lo que incidió fuertemente –no totalmente, puesto que creo firmemente que lo determinante fue el voto de castigo al PAN que hubiera tenido un cauce natural hacia la izquierda de no haber cometido los errores del 2006 y por ello se canalizó hacia el PRI- en el triunfo de EPN no fue lo que pasó en las urnas o en el conteo de los votos, no fue responsabilidad del IFE. Lo que influyó en la elección fue lo que pasó antes de la emisión de los votos por parte de los ciudadanos.
            Desperdiciar la energía social, la indignación social que se ha generado por esta inequidad, por el manejo no democrático de los medios, por la compra de votos, etc. en alegatos de fraude, es perder una enorme oportunidad de enfocarnos como sociedad hacia la exigencia de cambios profundos en la normatividad y en la práctica de los procesos electorales en lo que sigue siendo un lastre del sistema corporativo y del “ogro filantrópico” que creó una cultura de mezcla de miedo, conveniencia y dádivas.
            La inequidad en la contienda, el inmoral manejo de los medios, la compra de votos, etc. que son elementos que sin duda sesgaron la elección no son controlables por el IFE ni comprobables en el conteo de votos. En las urnas cuenta lo mismo un voto interesado, un voto comprado, un voto coaccionado que un voto libremente decidido. Esto es algo que tendríamos que asumir los ciudadanos que no simpatizamos con el PRI que hoy ha ganado la elección aunque no nos guste.
            Luchar por cambios legislativos para sancionar con mayor dureza y con más agilidad procesal los elementos de inequidad, la compra o coacción del voto, el exceso en gastos de campaña y otros elementos que se realizan antes de la emisión del voto e inciden en su sentido, es una prioridad que puede perderse de vista si el objetivo de las protestas es la invalidación de la elección por la derrota de AMLO.
            Trabajar por completar la reforma electoral pendiente y hacer que exista la segunda vuelta electoral para que el presidente llegue con mayor legitimidad al cargo, la reelección de legisladores y presidentes municipales, un mayor rigor para evitar en lo posible los partidos franquicia o parásitos, una reducción sensible de los diputados y senadores plurinominales que no son electos democráticamente y por tanto no rinden cuentas más que a sus partidos, es otra prioridad hacia donde debiera canalizarse la indignación social.

¿Volverán a convertir el triunfo en derrota?: fijando mi postura 1



            En estos días se ha intensificado el debate con algunos amigos y conocidos respecto a la limpieza o fraude en el proceso electoral que tuvo el domingo 1 de julio un momento culminante en la votación emitida por un 64% del padrón de ciudadanos y que, para la minoría que participamos en las redes sociales y tenemos acceso a información más analítica de la realidad nacional suscitó una reacción mezclada entre desánimo, indignación, temor y renacimiento del compromiso con este país que el domingo mostró todas sus carencias, pero también, según mi punto de vista y análisis limitado, toda su riqueza y sus avances históricos innegables.
            La fuerza y el tono del debate han escalado a tal grado que he tomado la decisión de escribir estas líneas fijando mi postura personal sobre el antes, el durante y el después de las votaciones y sobre la disyuntiva que veo a futuro para la izquierda mexicana, con el fin de dejar claro lo que pienso y me mueve para voluntariamente asumir mi decisión de salirme ya de este intercambio al menos por un tiempo.
            ¿Por qué escribir y compartir esto y salirme del debate? Por un lado porque me siento realmente agotado principalmente porque veo las redes sociales llenas de –perdonen la excesiva franqueza- basura postelectoral: fotos, videos, cartones y caricaturas supuestamente graciosos pero totalmente superficiales y hasta insultantes y opiniones ligeras que parecen sustentarse en que “una golondrina sí hace verano” porque a partir de un hecho o anécdota se atreven a descalificar lo que ha costado años de lucha construir y millones de horas-hombre y pesos edificar. Agotado también porque a los argumentos recibo muchas veces respuestas emotivas, actos de fe, simples “nolocreo” y no razones o evidencias sólidas para tratar de construir juntos algunos juicios cercanos a lo que realmente pasó. Agotado porque parece que no se quiere comprender y conocer la realidad sino imponer el propio punto de vista, o tal vez con más claridad, el punto de vista del candidato al que se sigue ciegamente y se ve como la “salvación del país”.
            Por otra parte porque el tono del diálogo ha llegado a extremos en los que leo entre líneas el riesgo de dañar relaciones de afecto con personas que estimo y para mí ningún proceso electoral, ningún tema político puede ni debe interferir en los vínculos humanos profundos que considero muchísimo más valiosos incluso que mi apuesta por la criticidad verdadera (sí, ese es el “verdadero cambio verdadero” que sigo viendo como urgente para que este país avance y no pierdo la esperanza de que se logre dentro de varias generaciones porque eso no se construye en seis años).
            De manera que cuando alguna persona a la que estimo empieza a insinuarme que quiero avalar “el fraude” (esa palabra que por haber mezclado tantas cosas ya significa todo y nada) y me imagino que el siguiente comentario dirá que soy parte de “la mafia en el poder”, “amigo de Salinas de Gortari” o “miembro del grupo Atlacomulco” –es broma, creo que también el humor puede salvarnos de la depresión postelectoral- pues ya veo claro que no debo continuar por ese camino porque no se me ha comprendido nada.

1.-Antes: crónica de un regreso anunciado.

            El proceso de polarización que hoy vivimos empezó desde hace seis años, por un lado con el mito del fraude que jamás pudo probar AMLO y que se basó en mentiras que por supuesto, sus seguidores jamás van a aceptar: la mentira de que “sus encuestas” lo ponían 10 puntos arriba de Calderón unos días antes de las elecciones cuando ya estaban en empate técnico, la mentira de la noche de la elección en que afirmó “que sus datos” le decían que había ganado por 500,000 votos de diferencia y que “con todo respeto” exigía al IFE que avalara ese triunfo, la mentira del “fraude cibernético” y el “algoritmo” maldito que también fue desmientida técnicamente, la mentira del “fraude a la antigüita” basado en el video de una casilla donde supuestamente se rellenaban votos ilegalmente y que también fue desmentida por su propio representante de partido en la casilla, etc. etc.
            Por este lado, la terquedad en sostener el supuesto fraude lo llevó a todo el asunto de la “presidencia legítima” y el desconocimiento del “espurio”, la tensión en la que apenas pudo tomar posesión Calderón, la negativa sistemática a reconocerlo y negociar desde la legitimidad de tantos millones de votos obtenidos y de ser la segunda fuerza en la cámara de diputados, una agenda de izquierda e incluso posiciones de gente de izquierda en el gabinete, en fin, lo llevó a forzar a la izquierda a desperdiciar su triunfo y convertirlo en derrota. Lo llevó a orillar a Calderón a pactar con el PRI con el consecuente fortalecimiento del partido de los dinosaurios que hoy regresará a gobernar el país, entre otras cosas, gracias a que la izquierda lo fortaleció y le dio el poder para “vender caro su amor” al gobierno hoy saliente.
            Pero por el otro lado, en el polo opuesto la historia también comenzó hace seis años cuando a Peña Nieto o a alguien del PRI se le ocurrió que él podría ser la figura –en el sentido más estricto de la palabra- que los llevara de regreso a Los Pinos y empezaron a construir la imagen del “rock star” que el domingo pasado ganó las elecciones y será el presidente de México los próximos seis años. En todo este período, el PRI se dedicó a presionar al gobierno federal panista para sumarse a algunos acuerdos e iniciativas que garantizaran la gobernabilidad y algunos avances –aunque insignificantes, mejores que la parálisis total- y a producir y vender, gracias a contratos millonarios con los medios, sobre todo con las televisoras y en especial con Televisa, un producto llamado “Enrique Peña Nieto”. Este producto-personaje tuvo la habilidad de ir reconstruyendo la unidad entre los “señores feudales” gobernadores de su partido que aún son mayoría en México, un gran porcentaje de los llamados “poderes fácticos” y los diferentes sectores de su partido que vieron en él la posibilidad de recuperar el poder a nivel federal.
            Al mismo tiempo, en el PAN se hizo realidad la maldición atribuida creo a Castillo Peraza, de “ganar el poder y perder al partido” debido a dos errores que considero fundamentales: por una parte, hacia su interior, se privilegió el pragmatismo de buscar la conservación del poder por encima de los principios democráticos que siempre habían caracterizado a acción nacional y por otro, en el ejercicio del gobierno, desde Fox hasta Calderón con estilos distintos, se evadió la responsabilidad de desmantelar el viejo sistema corporativo priista contra el que se había combatido y se trató de hacer una copia, una mala copia de este mismo sistema “empanizado”. Es así que el partido se dividió y no formó a los cuadros y liderazgos fuertes que pudieran garantizar los relevos y además se desgastó frente a una ciudadanía que esperaba que la alternancia trajera una verdadera alternativa de gobiernos distintos y que vio con desilusión repetirse la misma historia de siempre.
            En particular el gobierno de Calderón se cerró en privilegiar la lealtad y la incondicionalidad sobre la eficacia y  se empeñó en una estrategia equivocada contra el crimen organizado que generó una escalada de violencia  a la que aún no se le ve salida y que se posicionó como la principal prioridad y elemento de evaluación del sexenio, dejando de lado muchos otros frentes, incluyendo aquellos donde hubo avances y logros.
            Esta combinación explosiva no podía tener una llegada tersa al proceso electoral que se inició con un candidato empeñado en el mito del fraude, un candidato artificialmente construido y con el pecado original del despilfarro de recursos para su posicionamiento mediático y una candidata con la doble debilidad de ser, simultáneamente la oposición al candidato del presidente y al mismo tiempo, la representante de la continuidad de su muy cuestionado gobierno.

Tres imágenes para el día del maestro.

*De mi columna Educación personalizante. Lado B. Mayo de 2012. 1.-Preparar el futuro, “Qué lindo era el futuro...