lunes, 27 de abril de 2015

La comunicación como vehículo de educación.










*Un viejo artículo a partir de una conferencia en el CENCH hacia fines de los noventa. Sé que se publicó pero no recuerdo dónde, por eso omito la referencia.

“…Estoy atado a la vida y miro a mis compañeros.
Están taciturnos pero alimentan grandes esperanzas.
Entre ellos considero la enorme realidad.
El presente es tan grande, no nos apartemos.
No nos apartemos mucho, vamos unidos por las manos…”
Carlos Drummond de Andrade.


            1.-LA ENORME REALIDAD : LOS RETOS EDUCATIVOS DEL CAMBIO DE ÈPOCA.

            “¡Pregúntame, pregúntame… !” es la expresión recurrente que ha hecho muy popular a cierto personaje cómico televisivo. ¡Pregúntame, pregúntame… ! parece ser también la actitud predominante en el mundo de la educación aún hoy que nos acercamos al cambio de siglo y de milenio y que tanto hablamos de modernización, de transformación, de actualización y muchas otras palabras mágicas.
            ¡Pregúntame, pregúntame… ! es la actitud recurrente del profesor en el aula asumiendo siempre que él es el que sabe y el alumno el que no sabe.
            ¡Pregúntame, pregúntame ! es  también el modo de ser de los directivos y administradores de la educación, de los que toman las decisiones en nuestras instituciones educativas y que también tienen - y disfrutan- que asumir el rol de ser los que saben todos los cómos, los hacia dóndes, los por qués y los para qués de lo que ocurre y debe ocurrir en la escuela o la universidad.
            ¡Pregúntame, pregúntame… ! podríamos interpretar que es la actitud de un sistema educativo que parece ir siempre un paso atrás de la sociedad, respondiendo casi ciegamente a lo que ella - vestida de empresa, de gobierno, de iglesia - le reclama que “produzca” en sus aulas en lugar de proponerle a la sociedad el perfil de egresado que más le convendría para transformarse realmente.
            Pero “la enorme realidad” parece indicarnos que ese no es el camino, que ya no, que no más, que es imprescindible darle la vuelta a esta expresión que presupone que uno es el que tiene todas las respuestas y que las tiene a la medida justa de las preguntas de los demás - que son incapaces de contestárselas por sí mismos -, que no hay posibilidades de transformación, de edificación de la nueva época que está empezando a surgir como reclamo generalizado, que no hay siquiera muchas probabilidades de supervivencia en esta actitud de relaciones desiguales, dependientes, incapaces de construcción mutua.
            La enorme realidad en que vivimos, es la de un mundo que está reclamando con una complejidad cada vez mayor que construyamos otra noción de desarrollo porque la actual no es sustentable, que respetemos el medio ambiente al mismo tiempo que seguimos desarrollando la tecnología, que impulsemos la productividad pero distribuyamos equitativamente la riqueza, que edifiquemos la democracia pero caminando hacia la justicia, que respetemos los derechos humanos y al mismo tiempo combatamos las cada vez más terribles y organizadas redes de delincuencia , que seamos capaces, en fin, de construir una época distinta, más humana y más justa.
            Esta realidad es la que reclama urgentemente un cambio en la educación. Desde mi perspectiva, sustentada en mucho de lo que hoy se escribe y se piensa y se vive en nuestro ámbito de trabajo, el reto más fuerte que hoy le presenta el mundo a la educación es el del paso de la actitud de : ¡Pregúntame, pregúntame ! a la de : ¡Pregúntate, pregúntate !, es decir, el paso de la dependencia que viven los que no tienen la información (alumnos, instituciones, países) respecto a los que la tienen, a una situación en la que cada uno vaya descubriendo, a partir de sus propias preguntas y de su propio pensamiento y reflexión, sus propias respuestas para orientar sus propios y muy diversos pasos. El paso del maestro que responde al maestro que suscita preguntas, del directivo que ordena al que promueve la emergencia de inquietudes y proyectos, de la institución educativa que se subordina a lo que la sociedad le pide, a la que está continuamente en un proceso de cuestionamiento e indagación sobre lo que es más pertinente y genuinamente educativo en cada momento histórico y sociedad concretas.
            Este es uno de los desafíos fundamentales que desde luego implica muchos otros desafíos para irse afrontando y resolviendo pero que tiene en la comunicación una herramienta educativa fundamental.
            Espero que lo que sigue no te haga preguntarme cosas sino preguntártelas a tí mismo, preguntártelas “mirando a tus compañeros, taciturnos pero alimentando grandes esperanzas de transformación de nuestra educación hacia un mejor futuro desde una mejor concepción del presente.

            2.-ATADOS A LA VIDA : LA NECESIDAD DE COMUNICACIÓN.

            Atados a la vida, y no a la vida en abstracto sino a esta nuestra vida de hombres y mujeres de finales del siglo veinte, sentimos hoy como nunca la necesidad imperiosa de comunicarnos. Nunca como en estos tiempos había el ser humano estado tan expuesto cotidianamente al bombardeo de una sociedad que le pide, le sugiere, le exige, le vende, le compra, le fabrica, le produce pero también le obstaculiza y le niega la comunicación. Esta es la paradoja más grande del mundo de hoy : parecería que estamos hoy invadidos de comunicación y sin embargo, el hombre y la mujer de hoy se sienten y en efecto están, profundamente incomunicados.
            Desde el descubrimiento poético de Paz (1990) (“los otros que no son si yo no existo, los otros que me dan plena existencia”) hasta los comerciales de celulares o computadoras, pasando por la filosofía de Buber y su pronunciación de la palabra yo-tú o la razón dialógica de Appel (Sanchez, 1997), por todos los medios el hombre de hoy escucha, lee, aprende, sabe, intuye, presiente esa imprescindible necesidad de comunicarse y sin embargo, por todos lados también escuchamos de las dificultades cada vez mayores para comunicarnos.
            El ser humano es un ser que se comunica, que necesita comunicarse para ir siendo, para irse construyendo y comprendiendo el mundo en el que vive y su propio proceso de autoconstrucción. ¿Dónde puede estar entonces el problema ?

            3.-EL PRESENTE ES TAN GRANDE : NAVEGANDO EN EL MAR DE LA COMUNICACIÓN.

            El problema es que el presente es tan grande, el problema es que la comunicación es tan grande, el problema es que podemos entender por comunicación muchísimas cosas que no son necesariamente compatibles.
            El mundo de los medios electrónicos de comunicación masiva nos ha llegado a hacer creer que comunicar es impactar, impactar sensorial y emotivamente, eso es para la televisión, para la radio, para el cine, comunicar. Hoy “comunica” más el que más impacta y si no veamos nada más el cine que tenemos en el que una película es una serie de espectaculares efectos especiales casi siempre sin argumento, sin historia que contar y sin actuaciones que la cuenten bien, o la televisión donde los mejores “comunicadores” - que egresaron de nuestras escuelas y universidades- son los que gritan más fuerte las noticias o los espectáculos y los mejores actore, los que más escándalos o chismes proveen.
            La escuela, la computadora y otros medios nos hablan de la comunicación como información. Lo que tenemos es simplemente que pasar la mayor cantidad de datos sobre cualquier tema de un lugar a otro. Y esto ya se manifiesta en el lenguaje donde hablamos de nuestra inteligencia simplemente como de un enorme “disco duro” de carne y hueso que almacena datos.
            El mundo posmoderno, hedonista y esteticista nos transmite que comunicar es sentir. Nuestros modelos de relación humana hoy en día, lo que prevalece en las parejas de jóvenes actuales está muy determinado por el sentir, el comunicar es hacer sentir al otro. Esto también está impregnando nuestro lenguaje. ¿cuántas veces al día, cuándo preguntan a un alumno algo, él responde : “yo siento que…” en lugar de “yo pienso que…” ?
            Estos son algunos de los sentidos que yo descubro que tiene el comunicar hoy en día. Pero ¿qué es realmente comunicar ? 
           
            4.-NO NOS APARTEMOS : CONSTRUYENDO SIGNIFICADOS COMUNES.

            Comunicar es, dice Adriana Yurén (1996), “el proceso por el cual un significado se hace común”. De aquí podemos extraer algunas pistas para nuestra comprensión de la comunicación y su promoción en las instituciones educativas.
            En primer lugar, se trata no de un ACTO, UN HECHO, UN IMPACTO sino de un PROCESO, es decir, de algo más complejo, que sucede a lo largo de un período de tiempo, no es instantáneo, y que requiere de toda una serie de operaciones interrelacionadas y no solamente de un percibir.
            En segundo lugar, se trata de un proceso cuya finalidad es que un significado se vuelva común. Esto implica que comunicar no es solamente transmitir datos de un lugar a otro o impactar los sentidos del otro sino que requiere que se llegue a compartir un significado sobre algo.
            El reto educativo de hoy, lo que nos impediría apartarnos es precisamente el luchar contra esas falsas concepciones de la comunicación y tratar de promover la construcción de significados comunes.
            Este proceso requiere e incluye las sensaciones y emociones, requiere e incluye la información o los datos, pero tiene que tener un elemento de comprensión inteligente, un proceso de reflexión crítica, un camino de deliberación y aceptación libre que debe traducirse en una decisión, la decisión - que tiene mucho que ver con CREER en el otro- de aceptar el compartir el significado de lo que se trató de comunicar y actuar en consecuencia.
            La comunicación es pues un proceso por el cual se van construyendo significados comunes. Un proceso que requiere de atención - que empieza por interés en comunicar e interés en recibir la comunicación-, de inteligencia -que empieza por la claridad con la que se comunica y la escucha inteligente del otro -, de razonabilidad - que exige sustentar lo que se comunica y cuestionar lo que se nos está comunicando - y de responsabilidad - que pide un compromiso del que comunica y exige también una valoración y en su caso, un compromiso igual del que escucha-.
            Entendiéndola así, la comunicación puede llegar a construir significados comunes de distintos tipos : experiencial o afectivo, intelectual, conceptual, creativo, crítico, existencial, espiritual, etc. Sin embargo, aunque lo que se pretenda comunicar sea puramente afectivo, la meta no es solamente el impactar los afectos del otro sino construir un significado compartido de esos afectos.

            5.-VAMOS UNIDOS POR LAS MANOS : LA EDUCACIÓN PROCESO COMUNICATIVO.

            La educación es un proceso comunicativo, es más, me atrevo a afirmar que toda auténtica comunicación es educativa. En el proceso educativo estamos juntos, unidos por las manos tratando de ir construyendo significados comunes sobre el ser humano y su desarrollo, sobre la sociedad, sus problemas y posibles vías de desarrollos, sobre la historia y su sentido, sobre la propia historia y su sentido. Y esto sucede en las aulas y fuera de ellas, en las escuelas y fuera o a pesar de las escuelas, y cuando sucede, los participantes se educan, es decir, expanden su horizonte de comprensiones, de significaciones y de valoraciones, se hacen un poco más humanos.
            En la educación formal esto sucede, o debería suceder, de manera intencional y planificada, de manera estudiada y analizada por parte delas instituciones y los profesores para lograr resultados más eficaces. Veamos algo de lo que se trataría la comunicación en la educación.

A.-EL AULA : ¿QUÉ COMUNICA UN PROFESOR ?
El profesor es un comunicador que tiene que tener clara conciencia de su compromiso educativo con los estudiantes. No toda docencia es educativa y el que lo sea dependería de la calidad con la que el profesor comunica en el aula.
Según Meneses (1991), el profesor comunica tres cosas : contenidos, un método y su propia persona.
El problema entonces estaría en la calidad con que el profesor comunica contenidos, en la calidad de los métodos que comunica y en la calidad de persona que está comunicando. El problema está, desde mi experiencia como formador de docentes, en que los contenidos no se comunican plenamente, es decir, no se pretende que se hagan comunes los significados sobre la temática del curso sino que simplemente se transmite información con el prejuicio mítico que señala Rugarcía : el profesor cree que hablar es igual a enseñar y que enseñar es igual a aprender.
El asunto es que los métodos no se manejan adecuadamente sino que se aplican de manera mecánica o intuitiva por parte del profesor y si los métodos no son significativos para el profesor, no lo serán jamás para el estudiante y no podrá darse esa comunidad de significados en el aula.
La realidad es que el profesor actúa en el aula dejando su persona real en la entrada de la escuela. La realidad es que como profesores a veces nos preocupamos muy poco por la calidad de persona que somos, pensando que con tener los conocimientos de la materia es más que suficiente. La docencia es una de las profesiones en las que la persona que la ejerce es determinante para los resultados dice Hansen (1995). Sin embargo, nuestra persona pocas veces es significativa para los estudiantes.
B .-LA INSTITUCIÓN : ¿QUÉ ES COMUNICACIÓN INSTITUCIONAL ?

Pero la comunicación que educa no es solamente la del aula. La institución misma educa o deseduca con su comunicación auténtica o inauténtica. No en vano se ha estudiado lo que los expertos llaman el “currículum oculto” o implícito y mucho de este currículo es producto de los procesos de comunicación institucionales y los valores y significados implícitos en ella. La escuela o la universidad tienen toda una cultura comunicativa que está basada muchas veces en estas visiones parciales de lo que es comunicar : solamente como información, como impacto para el lucimiento o la demostración de prestigio o autoridad, como sensaciones o sentimientos para que todo el mundo se sienta a gusto, contento y no cuestione nada de lo que ocurre, etc.
¿Hasta dónde la comunicación institucional persigue la construcción progresiva de significados comunes entre todos sus miembros ? ¿hasta dónde lo que pretende es imponer los significados de los directivos, del gobierno, de algún autor prestigiado ?
Habría que empezar por la revisión de esto a fondo y por la promoción de espacios y de estilos de autoridad que faciliten la vivencia de experiencias comunes, el diálogo y el estudio para la construcción de comprensiones comunes y de afirmaciones comunes sobre las finalidades de la tarea institucional y de la toma de decisiones compartida - que obviamente no anula la autoridad y sus ámbitos de decisión pero incluye el sentir y el pensar de toda la comunidad en ellos- para la construcción de un compromiso común.
Lo anterior no implica uniformidad sino un proceso de convergencia en la diversidad que vaya asegurando los mínimos comunes en los que toda la comunidad va entendiendo la tarea con la misma claridad y comprometiéndose con ella con la misma intensidad.

C.-LA SOCIEDAD : ¿CÓMO DECIR NUESTRA PALABRA Y HACER OÍR NUESTRA VOZ ?
           
            Un tercer ámbito es el de la presencia de la institución educativa en la sociedad. Este asunto, si se entiende bien, no se agota en la presencia constante de la institución en los medios. De nada sirve esa presencia si no se tiene claro el qué comunicar y el para qué hacerlo. El hecho de ir al radio o a la t.v. de manera sistemática puede hacer que una institución educativa sea famosa pero eso no quiere decir que con ello se esté logrando la comunicación.
            Porque la comunicación es la construcción de significados comunes y entonces no consiste solamente en ir a los medios a informar sobre lo que se hace (comunicación como información) o a impactar sobre lo bien que se hace (comunicación como impacto) o a conmover para que todos sientan afecto por lo que se hace y por la misma institución sino en un trabajo consistente, inteligente y comprometido que iría, por la vía de los medios pero también por la comunicación de persona a persona y por el trabajo mismo que se hace cotidianamente, haciendo que la sociedad vaya poco a poco identificándose y compartiendo los significados básicos de esta institución acerca de la educación, los rasgos de un estudiante educado y la tarea de la educación en la sociedad.
           
            6.-Y MIRO A MIS COMPAÑEROS : LA VUELTA A LO HUMANO Y LA NECESIDAD DEL OTRO COMO FUNDAMENTO DE LA COMUNICACIÓN.

            Para entender de esta manera la comunicación es imprescindible algo que hoy se pregona por todos lados en el ámbito educativo y que no hemos podido empezar a construir del todo : la vuelta al ser humano.
            Desde el documento de la UNESCO sobre la educación hacia el siglo XXI (Comisión Delors, 1998) hasta muchos autores contemporáneos del ámbito educativo (Rugarcía, Latapí, Fullat, y otros), podemos encontrar este reclamo urgente : volver a poner al hombre como finalidad y centro de la educación por encima del contenido, los métodos, las bibliotecas, la ciencia, etc. es lo único que puede hacer que la educación cambie y a partir de ella, que la sociedad vaya cambiando.
            Esta vuelta a lo humano conlleva necesariamente la dimensión comunicativa como un elemento básico y la apertura al otro como fundamento de toda posibilidad de comunicación y de educación.
            Para ello habría que empezar por entender algunas cosas :

            1o.- LA COMUNICACIÓN NO ES UNA TÉCNICA DIDÁCTICA.
           
            La comunicación no es una técnica didáctica, no consiste en usar métodos activos o en organizar debates, tampoco en llevar la televisión al aula. La comunicación es el proceso por el cual un significado se vuelve común y por ello lo que requiere es de una radical TRANS-formación del profesor, de un cambio en sus actitudes, de una apertura a comprender al alumno y su mundo, de una modificación de sus esquemas mentales, de una apertura al aprendizaje continuo y de una recuperación de su función intelectual y reflexiva más allá del rol técnico que la sociedad de hoy le ha asignado.
            El profesor tiene para ello herramientas básicas como el lenguaje, como el clima que genera con los alumnos en el grupo, como el arte, como los símbolos, como su propia persona que puede volverse significado personificado para ellos.
            Resulta de vital importancia la revisión profunda de todos estos medios : del lenguaje que usamos y de los lenguajes de los estudiantes que muchas veces son tan lejanos, del mundo del arte y lo que en los alumnos suscita un vibrar y una reflexión, de lo que hoy significan y producen los símbolos del aula como el examen, el pase de lista, el uniforme, etc. y sobre todo, de lo que la propia persona suscita en ellos y si se es significativo o insignificante para ellos.

            2o.-LA  COMUNICACIÓN INSTITUCIONAL NO EXISTE.

            La comunicación institucional no existe en el sentido de que la institución en sí misma no es un ente comunicativo, son los sujetos humanos concretos que la conforman en todos sus niveles y el conjunto de redes de relaciones que establecen así como el conjunto de decisiones que toman los que constituyen la comunicación institucional. Es decir, la comunicación institucional es la comunicación humana que se organiza en sistemas que van conformando la estructura de operación de la institución.
            Por ello habría que decir con Lonergan (1993) que “…el problema… está en el horizonte de los administradores de la educación, de los que tienen el dinero, el poder y los que toman las decisiones, y en el horizonte de los profesores”…  Porque “…si estos horizontes son insuficientemente amplios, habrá seguramente problemas…” de comunicación y de resultados educativos.
            Habría que revisar autocríticamente si el horizonte de los administradores de la educación y el de los profesores es suficientemente amplio o está restringido a los intereses particulares o grupales que impiden ver por el desarrollo institucional en función de la educación de los estudiantes.
            Habría que revisar a fondo la calidad de las personas que integran la institución y procurar su mejoramiento continuo no solamente en capacitación técnica sino en crecimiento humano y a partir de allí, habría que revisar si la estructura de relaciones, la normatividad que regula estas relaciones y los medios para que las diferentes partes de la estructura se relacionen, son verdaderamente facilitadores de la comunicación, si permiten la construcción de significados comunes o por el contrario, obstaculizan, confunden, dividen, separan.

            3o.-LA COMUNICACIÓN SOCIAL NO ES PROBLEMA DE FALTA DE MEDIOS SINO DE CARENCIA DE FINES.

            El problema de la comunicación institucional que trasciende hacia la sociedad es también necesario decirlo, no es un problema de falta de medios - que parecen sobrar y estar ávidos de información- sino un problema de carencia o confusión de fines precisamente porque no existen los mínimos significados comunes sobre el sentido que tiene la educación para una sociedad como la nuestra y todos los sectores de la sociedad le piden cosas diversas y muchas veces contradictorias o hasta absurdas a las instituciones educativas.
            Es necesario promover un diálogo crítico y constructivo en el que las instituciones educativos junto con los diferentes sectores de la sociedad - y no solamente el gobierno o el sector productivo - vayamos juntos construyendo estos significados comunes que vayan clarificando nuestros fines y uniendo nuestros esfuerzos y nuestra creatividad para aproximarnos a su logro.

            7.-¡SÍ SE PUEDE ! : INVITACIÓN FINAL CON CORO DE PORRA FUTBOLERA.

            Todo esto puede sonar como una utopía irrealizable. Cada uno podría estar pensando : “sí, todo está muy bonito pero esto no se puede hacer” y sin embargo, si somos sinceros, y sin caer en las frases facilistas y mercadotécnicas o new age de que “el que quiere, puede”, es necesario decir que hacia este nuevo horizonte parece apuntar el mundo en que vivimos quizá aún no como práctica pero sí y con mucha fuerza como intento sostenido y cada vez más compartido.
            La utopía es necesaria en este mundo carente de utopías, no es que ingenuamente pensemos que la conseguiremos en su totalidad pero es el motor que nos va a hacer caminar, la brújula que puede orientar nuestros pasos, la luz que nos puede guiar dentro del claroscuro que es la historia de la humanidad desde siempre. Podemos eso sí, esperar asintóticamente aproximarnos a ella, ir saboreando algunos frutos progresivos, limitados pero posibles de alcanzar y de mejorar.
            El ser humano es un permanente ya y todavía no, por ello y porque es urgente un cambio en nuestra educación podíamos decir hoy como la porra toluqueña : ¡sí se puede ! y ver como ellos que sí se pudo, o podríamos decirlo como la porra mexicana en el mundial : ¡sí se puede! y ver que se pudo hasta cierto límite pero que algo se avanzó. Porque si bien es cierto que no basta con decir ¡sí se puede! para poder, también es verdad que si no se cree que se puede jamás se va a dar un paso adelante en el intento.
            La comunicación en el aula, en la institución educativa, en la sociedad, es un instrumento privilegiado y fundamental para educar y educarnos, para crecer y desarrollarnos, para ser cada vez un poco mejores aunque siempre nos siga faltando mucho. Ya y todavía no, esa es nuestra realidad : vivámosla plenamente trabajando juntos por el logro de nuestras convicciones educativas y pensando siempre en el estudiante concreto y en nuestra sociedad mexicana concreta y en nuestra humanidad concreta que merecen un mejor futuro que empiece desde una manera distinta de enfrentar el presente.
            Esta es mi invitación : descubrámonos atados a la vida y miremos a nuestros compañeros - directores,   maestros, estudiantes, padres de familia -, taciturnos pero alimentando grandes esperanzas. Entre ellos, consideremos la enorme realidad. El presente es tan grande, no nos apartemos. No nos apartemos mucho, vamos unidos por las manos.

REFERENCIAS.
Delors, Et. Al. (1998). La educación encierra un tesoro. México. UNESCO.
Fullat, O. (192). Filosofías de la educación. Paideia. Barcelona. De. CEAC.
Hansen, D. (1995). The call to teach. New York. Columbia University.
Latapí, P. (1997-98). Artículos varios. Revista Proceso. México.
Lonergan, B. (1993). Topics in Education. Toronto. University of Toronto press.
López Calva, M. (1998). “Mi rival es mi propio corazón…” Educación personalizante y TRANS-formación docente : hacia una visión integral del proceso educativo. MIMEO : Tesis doctoral en educación.
Meneses, E. (1991) “Un perfil del maestro universitario”. En Magistralis no. 1. Puebla, UIA Golfo Centro.
Paz, O. (1990). Libertad bajo palabra. México. Fondo de cultura económica.
Rugarcía, A. (1996). Educar en valores. Puebla, UIA Golfo Centro.
Sanchez, J. (1997). Pensamiento y diálogo. Tesis de maestría en Filosofía inédita. México. UIA Santa fe.
Yurén, A. (1992). Conocimiento y comunicación. México. Alhambra de.

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